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002 Shadow Man -Dean Winchester-

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002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Sam Winchester el Sáb Nov 15, 2014 12:20 am

Eran las seis de la mañana cuando mi móvil que se encontraba sobre la mesa de luz, comenzó a vibrar que logró desprenderme del sueño, igual realmente se lo agradecía. Sin ver dónde diablos estaba, estire mi mano y tomé el celular, ni siquiera me fije el número que me estaba llamando -¿Hola?- Mi voz sonaba a la de alguien a quién, por obvias razones, habían levantado, era la primera vez que podía dormir tanto tiempo y más agradecía el haberme acostado lo más temprano posible y ahora me despertaban a la mañana y no entendía nada. Detrás del teléfono escuché una voz conocida -¿Ellen?- Me sorprendió al escuchar su voz y me acomodé un poco mejor en la cama –Estoy bien, si Dean también- Siempre se preocupaba por nosotros y por más que quisiera preguntarle cómo se encontraba ella, no permitía que metiera ni un bocado en la conversación –Me alegra saber que estas bien y ¿Jo?- Pero la respuesta nunca llegó, supuse que estaría cazando por algún lado de los Estados Unidos o que incluso podría llegar a encontrarse en el bar pero que ambas hayan tenido una discusión, madre e hija -¿Qué sucede?- Me pasé la mano por la cara, tratando de sacarme un poco el sueño que tenía en aquellos momentos, necesitaba un café con suma urgencia y si era posible un baño bien caliente –Tienes un caso para nosotros- No había encontrado ninguno en lo que iba de los tres días que nos encontrábamos en aquel motel, giré la cabeza y como era de esperarse Dean no se encontraba allí, la noche anterior había salido a recorrer bares, suponía y lo más probable fuera que estuviera en algún motel con una rubia y una morena –No, no he leído nada de ese caso- Me levanté de la cama y me dirigí a mi laptop. Esperé a que se encendiera –Texas, está bien, si, si lo tomaremos. Gracias- Y tras decir aquellas palabras colgué. Me alegraba mucho el haberla oído hablar, le debía una visita al Road House y también le debía una llamada a la cazadora rubia.

Mientras esperaba a que se prendiera mi computadora, me dispuse a darme una buena ducha y luego iría a comprarme un café. Y así hice. El café estaba sobre la mesa, mi laptop abierta y yo buscando la información que Ellen me había pasado –Aquí estás- Murmuré mientras me llevaba la taza de plástico a mi boca y tomaba un sorbo de mi espléndido café americano. Leí atentamente el caso, en sí era extraño pero si uno se lo ponía a leer fugazmente quizá hasta podría tratarse de un caso de desaparición o de secuestro. Entré a la escuela donde asistía la chica y comencé a hacer un paneo general de quién podía ser Nina Gibson. Tal parecía que tenía una asistencia perfecta, notas excelentes, de lo cual tenía la ventaja de solicitar cualquier solicitud para entrar a las mejores universidades, no tenía novio y además formaba parte de una docena de materias extra curriculares –Toda una nerd- Comenté mientras dibujaba una leve sonrisa en mi rostro, no podía decirle demasiado porque cuando era joven también formaba parte de muchas de las materias extracurriculares y mis notas nunca bajaban a siete, era todo un cerebrito y sinceramente me gustaban esos tiempos. Quité mis recuerdos del medio e imprimí la información de la chica, lo mejor era empezar desde la escena del crimen y de ahí armar bien el caso en sí.

Escuché el ruido de la puerta característica del Impala, mi hermano acababa de llegar. La puerta se abrió y entró Dean –Buen día- Comenté otra vez llevándome la taza a la boca y sorbiendo el café –Tenemos un caso- Le hice una breve reseña de la llamada de Ellen y a su vez le hice una introducción al caso que podía llegar a ser algo sobrenatural –Tengo la información de la chica, deberíamos empezar por la casa de ella y ver que opciones tenemos. No creo que se trate de algo demoníaco- Ellos eran mucho más desprolijos, tenía que ser algo más. –Yo ya estoy listo- Mis pertenencias estaban en la mochila, cada vez que sacaba algo, siempre lo volvía a poner en el mismo sitio, uno nunca sabía si nos teníamos que ir demasiado rápido, como era el caso -¿Vamos?- Lo apuré y sin darle demasiado tiempo a protestar, cerré mi computadora portátil, tome mis pertenencias, mi café y me marché, esperándolo en el asiento del coche, estaba seguro que me dejaría allí un buen cuarto de tiempo.

Ya en Texas, rentamos un motel, nos cambiamos y nos dirigimos a la casa de Nina Gibson. El timbre sonó, no habremos esperando ni cinco minutos, que una mujer con los ojos llorosos nos atendió –Buenas tardes señora Gibson. Soy el agente Hughes y él es mi compañero, el agente Crane- Sonreí, mientras le mostraba mi placa trucha. La mujer asintió con la cabeza, abriendo la puerta de su casa para que entremos. La casa estaba muy bien cuidada, pero en ella se podía respirar un clima de tristeza –Trataremos de solucionar el caso- Si es que realmente la chica estaba viva, aunque quizá le podríamos traer un cuerpo que ellos puedan al menos darle una sepultura digna -¿Sabe si Nina tenía enemigos?- Eran las preguntas frecuentes. Su madre respondió lo que era evidente, que no, que era una chica a la cual todos querían y que solamente tenía una amiga Jessica -¿Sabe si Nina tenía miedo a algo? ¿Le comentó si la perseguía alguien?- Otra pregunta de rutina, pero esta vez era más bien para los cazadores. La madre de la joven volvió a negar con la cabeza, este caso iba a ser complicado -¿Nos permite subir a la alcoba de Nina?-

Una vez en la típica habitación de una adolescente, nos pusimos a investigar –Parece más un caso de secuestro que algo sobrenatural- Saqué de mi bolso una luz ultravioleta –Apaga las luces- Le ordene a mi hermano mientras me disponía a buscar algún objeto extraño y me percaté de algo –Mira eso- Fruncí el ceño y me acerqué cerca de la puerta. Puse la luz y noté que allí había una mancha blanca sobre el piso que a simple vista no se veía -¿Qué es esto?- Pregunté mientras sacaba mi celular y le sacaba una foto. Eso me decía claramente que era un caso sobrenatural.



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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Dean Winchester el Dom Nov 16, 2014 9:17 pm

Hacía tiempo que no lograba disfrutar de una noche tranquilo de la compañía de alguna hermosa mujer, desde que Sam y yo nos habíamos separado habían sido pocos los momentos en los que me encontraba en la cama rodeado de una hermosa mujer que sabía cómo sacar todo el estrés de mi cuerpo, pero finalmente y luego de unas cuantas noches portándome bien, pude encontrar a una mujer que sin duda me había hecho perder la noción del tiempo. Abrí mis ojos en aquel extraño motel y observe las cosas que había a mi alrededor, la mujer rubia y desnuda junto a mi dormía plácidamente, por lo visto luego de una buena noche ambos habías caído bajo el efecto del sueño. Me moví lentamente hacia uno de los costados y observe el reloj que posaba sobre la mesa de luz, marcaban las seis y treinta de la mañana, horario para marcharme y encontrarme con mi hermano Sam en el motel acompañado de un buen desayuno, a esas horas realmente necesitaba un buen café y algo para comer. Me levante con sumo cuidado intentando no despertar a la joven y tomando una servilleta deje escrita una nota para ella “Gracias por la noche, chica. No me olvidare de ti.” Firma “Dr. Liverman”. Dibuje una pequeña sonrisa ante mi broma y deje aquel papel sobre la mesa de luz de la joven, sabía que no volvería a verla y que aquella despedida era un simple juego, a pesar de haberle dado una historia llena de mentiras, no me agradaba marcharme de aquel motel sin una simple y agradable despedida.
Me subí a mi impala y me marche del lugar en busca de alguna cafetería para llevarle el desayuno a mi hermano, esperaba que él se encontrara durmiendo y sin problema, ya que sabía qué hacía tiempo que mi pequeño hermano no podía conciliar el sueño con facilidad. Me detuve en una cafetería y pedí dos cafés fuertes y media docena de medialunas de manteca para acompañar, realmente era un amor como hermano mayor. Con el pedido en mano me dirigí a mi impala y volví a tomar la ruta en dirección al motel.
Ingrese por la muerta del motel con el café y las medialunas en la mano, esperando ser yo quien despertara a la bella durmiente, pero para mí sorpresa lo encontré sentado en su laptop recibiéndome con un “buen día” algo apurado y poco cariñoso. Observe que mi pequeño hermano ya tenía un café entre sus manos. Di unos pasos más y cerré la puerta del motel dándole un pequeño empujón con uno de mis pies.
-Buen día…
Comente rápidamente y deje una de las tazas de café sobre una mesada, por lo visto mi hermano se había adelantado a su desayuno sin contarme en él. Lleve la taza hasta mis labios mientras escuchaba a Sam, por lo visto había madrugado y se encontraba algo acelerado para mi gusto, intente entender alguna de sus palabras y buscando un hilo en el nuevo caso que teníamos en manos, pero aunque mi cabeza se encontraba bastante descansada y fresca, no comprendía una sola palabra de lo que mi hermano intentaba decirme. Asentí con la cabeza con cada una de las palabras que salían de su boca que para mis oídos solo sonaban como miles de “bla bla” sin una sentido en común. Me metí una medialuna entera en la boca y observe como rápidamente Sam cerraba su laptop y tomaba su mochila para marcharse de la habitación del motel sin darme tiempo a ningún tipo de queja. Alcé mis cejas algo sorprendido y tome mi tiempo para terminar mi desayuno, tomar una ducha y armar mi mochila. Aunque no comprendía muy bien qué demonios era lo que debía cazar, era hora de buscar una solución a ese nuevo caso sobrenatural.


La casa de la Señora Gibson era realmente un lugar hermoso y tranquilo, me costaba entender que algo sobrenatural acechara aquella zona y se haya llevado a su hija sin una mínima pista para nosotros. Deje que mi hermano Sam presentara a los “agentes”, que por cierto había elegido unos apellidos bastante extraños y poco interesantes y dibuje una rápida sonrisa a la señora cuando poso sus ojos en cada uno de nosotros. El clima en aquel hogar era realmente tenso y en el aire se podía oler la tristeza por la desaparición de aquella niña, no me sonaba a un caso de secuestro normal, sin duda lo que acechaba aquel lugar no era nada más y nada menos que algo sobrenatural.
Deje que Sam hablara con la madre mientras que yo caminaba por la sala mirando algunas de las fotografías del lugar, se veía una familia muy feliz que lograban superar todo tipo de problemas que tuvieran, sin duda aquella jovencita no tenía nada malo y no era justo que tuviera que vivir su vida de aquella manera, atrapada en algún extraño lugar lejos de su familia. Coloque mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón negro de vestir y aun frente a las fotos gire sobre mis talones para observar a Sam y a la Señora Gibson, no había indicios de que ellos supieran con claridad lo que estaba sucediendo. Sin duda nos encontrábamos en cero, sin una pista de lo que sucedía en aquel hogar.
Subimos a la habitación de la joven en busca de alguna pista que nos enseñara a qué demonios nos estábamos enfrentando, hasta el momento parecía un simple caso de secuestro en el cual nosotros realmente no podíamos hacer nada, después de todo no éramos policías y mucho menos investigadores científicos.
-¿Cómo te encuentras tan seguro que es algo sobrenatural, Sam?. Hasta el momento nadie nos ha dado ningún dato coherente de lo que está pasando.
Camine por la habitación buscando alguna respuesta o una señal de lo que había sucedido con aquella jovencita. Me pare frente a la perilla de la luz y haciéndole caso a mi pequeño hermano apague la luz dejando que él continuara con el trabajo de investigador, por lo visto el pequeño se había levantado con muchas ganas de jugar al detective. De repente su voz hizo que me saliera de mis pensamientos y me acerque hasta él donde se encontraba una extraña mancha blanca no visible a simple vista. Fruncí levemente el ceño y camine hasta la cama de la jovencita.
-Apuesto que si iluminas la cama de la jovencita encontraras la misma mancha. Tal vez sea parte de sus huellas.
Me encogí levemente de hombros y encendía el velador de la mesa de luz observando una fotografía de la joven desaparecida y otra jovencita de su misma edad, si mis cálculos no fallaban, aquella señorita era su mejor amiga. Busque a mi hermano con la mirada y tome la fotografía entre mis manos.
-Tal vez le comento algo a su amiga. No creo que hable con sus padres de algo sobrenatural.
Esa habitación ya no nos diría más nada, era momento de buscar respuestas en otro lugar o mejor dicho en otra persona. Busque en su agenda el nombre y la dirección de su mejor amiga y le di una pequeña palmada a Sam en su hombro, era hora de buscar a Elizabeth Thompson.


Nos encontrábamos los tres sentados en una cafetería algo deshabitada, los ojos llenos de lágrimas de la joven nos daban a entender que aún no podía superar la desaparición de su amiga y tal vez la angustia la ayudaría a decirnos las cosas que necesitábamos saber para resolver el caso. Mire a mi hermano Sam por un momento y me aclare la voz para comenzar a hablar.
-Seguramente Nina nunca te hablo de nosotros ¿verdad? Solíamos hablar con ella por chat. Su madre se comunicó con nosotros mediante un mail para comentarnos de su desaparición. ¿Sabes que paso?.
Pregunte seguro ante mis palabras, si íbamos con el cuento de que éramos agentes del FBI probablemente la joven no nos daría el dato que estábamos buscando, nadie se atrevía a comentarle a las autoridades la presencia de seres sobrenaturales, preferían callar antes de ser vistos como unos locos frente a las autoridades, seguramente la edad no daba con el perfil de amigos de aquella jovencita, pero no quedaba otra salida para descubrir la verdad, solo hacía falta que la joven cayera en el juego. Elizabeth se secó algunas lágrimas que comenzaban a caer de sus ojos y nos observó detenidamente por unos minutos antes de comenzar a hablar.
-Nunca me hablo ella de ustedes. Además ¿No son un poco grandes y viejos para ser amigos de Nina?. Tenía buen gusto con los chicos, pero no sabía que exageraba con las edades.
Note como abría bien grandes los ojos mientras esas palabras salían de su boca, no me parecía que fuéramos tan viejos para ser amigos de la jovencita. Dibuje una rápida sonrisa en mi rostro y opte por ir directamente a lo que más importaba.
-En la web no hay edad para hacer amistades. Es que estamos algo preocupados, hace unos días Nina nos ha comentado que se sentía algo extraña… ¿Te ha dicho algo a ti?.
Si realmente aquella chica era su mejor amiga, seguramente conocería hasta los secretos más oscuros de su querida amiga, solo esperaba que nos tomara confianza para decirnos un poco más de la mentira que terminaba de formular. Quito su mirada de nosotros y en forma de desesperación observo hacía todos lados, podía ver el miedo que llevaba en sus ojos y como sus manos comenzaban a temblar de a poco. Luego de unos minutos de silencio clavo sus ojos sobre Sam y casi en susurro comenzó a hablar.
-Hace tiempo que la notaba un poco extraña. No sabía muy bien lo que sucedía con ella porque no me dio muchos datos, solo me dijo que sentía una presencia, como si alguien la observara y persiguiera constantemente. Incluso lo había sentido varias noches en su habitación al apagar la luz.
Y sin más se echó a llorar colocando sus manos en su rostro. Exhale un pequeño suspiro y observe a mi hermano Sam, realmente no nos estaba dando muchos datos sobre lo sucedido, pero por lo visto deberíamos volver a la habitación de la joven.
-Vaya… No sabía que era algo tan serio…
Pensando que allí no había más nada que hacer, era la hora de marcharnos para poder continuar con el plan de aquel caso, era una de las primeras veces después de tanto tiempo que me encontraba algo desconcertado con lo que estaba sucediendo. De repente y asustándome un poco de la actitud de la jovencita, comenzó a hablar de nuevo.
-Yo no le creía al principio, solo creí que era el estrés producto a tanto estudio. ¿Alguna vez les paso? Aunque no creo que lo recuerden por la edad que tienen, en fin, como les decía, no le creía, pero hace unos días puedo sentir una extraña presencia que me sigue por las noches, yo pensé que era Nina que me estaba jugando una broma, pero siempre que pregunto quién es, nadie se hace presente frente a mí. ¿Creen que me estaré volviendo loca?.
Si volvía a repetir que éramos viejos iba a terminar por confirmarle que si estaba loca y que era momento de internarla en un loquero. Alcé una de mis cejas algo descontento con su comentario y negué levemente con la cabeza, no creía que estuviera loca, pero no me estaba dando muchos datos de lo que sucedía en aquel lugar. Deje mi mirada sobre mi hermano esperando que sea él quien pueda deducir lo que estaba pasando, después de todo él era el cerebrito en este tipo de casos.


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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Sam Winchester el Miér Nov 19, 2014 12:04 am

De pronto recordé que se me había escapado un enorme detalle. Sonreí y me giré apenas para mirar a mi hermano –Ah, olvide decirte- Comencé diciendo en forma de disculpa, tenía tantas cosas en la cabeza que un detalle menor se me había esfumado –Esta mañana me llamo Ellen para pasarme el caso, te envía saludos- Me encogí de hombros, no había tenido suficiente tiempo de hacerle mención de donde había conseguido el caso, era tan extraño que si bien al principio tenía mis serias sospechas de que quizá no era algo sobrenatural, ahora con esta extraña desaparición me parecía que Ellen tenía toda la razón en sospechar que lo era. Las luces se apagaron y me dispuse a hacer lo mío, una enorme mancha blanca adornaba la habitación, hasta que escuché el comentario, desubicado a mi entender. Levanté la mirada para mirarlo -¿Crees que Nina es una pervertida como tú?- Sólo quería fastidiarlo un poco, aunque realmente esperaba que la chica no escondiera en alguna parte de su habitación revistas de hombres asiáticos porno. Apagué la linterna y volví la mirada a mi hermano, que ahora tenía con él una fotografía de Nina con una chica que desde la posición en la que me encontraba no me resultaba muy sencillo ver quién o como era –Creo que tienes razón, tendremos que anotar la fecha- Le dije mientras buscaba en los bolsillos de mi saco una libreta negra que solíamos usar para anotar palabras importantes -18 de noviembre, Dean ha utilizado su cerebro, el año que viene lo festejaremos- Sonreí abiertamente, mientras guardaba la libreta del bolsillo donde la había sacado.

La cafetería en la que estábamos realmente era un sitio deprimente. No sólo éramos Dean, Elizabeth y yo, sino que además se encontraba la mesera, aburrida cambiando los canales de la pequeña televisión, sino un par de ancianos jugando al ajedrez. La mejor amiga de Nina aún permanecía consternada por la desaparición de su amiga, quizá porque creía que ella podría ser la siguiente. Dean comenzó a hablarle y me quedé perplejos ¿No íbamos a hacernos pasar por agentes del FBI? No quería que se notará mi desconcierto y rápidamente cambie de expresión, mientras Elizabeth nos dirigía una mirada a cada uno, quizá tratando de sacar sus propias conclusiones, yo mientras tanto asentía todo lo que Dean decía.
Quedé nuevamente turbado pero aun así me recompuse y sonreí abiertamente, quería decir algo más pero mi hermano me ganó de mano, ahora habíamos quedado como dos pedófilos ¡Genial! Rápidamente noté su cambio de actitud, ya no parecía tan segura de sí misma, sino asustada y algo confundida. Clavó sus ojos azules en los míos y supe que nos pedía que le diéramos una respuesta que claramente no teníamos -¿Al apagar la luz? ¿Te dijo como se veía esa presencia que le seguía? ¿Era como un ser humano que desaparecía?- ¿Cómo diablos le iba a describir un fantasma? No eran muchos los seres fantasmales que secuestraban personas, pero a esta altura del partido, nada me sorprendía.
La muchacha negó con la cabeza mientras se echaba a llorar desconsoladamente, le dedique una mirada a Dean y me senté al lado de Elizabeth, mientras relataba lo que le estaba sucediendo a ella misma, quizá para mi hermano no había nada allí que pudiera ayudarnos y realmente estaba siendo bastante difícil poder encontrar algo coherente de toda esta historia alocada –Elizabeth ¿Cómo es la figura que te sigue? ¿Has visto algo?- La chica alzó la cabeza para mirarme con los ojos llorosos y negó con la cabeza –Es una sombra- se encogió de hombros, con sólo eso se nos haría imposible poder avanzar con el caso.

La dejamos a la chica en su hogar, mientras Dean y yo nos  dirigíamos a un bar. Nos sentamos en una mesa, era la hora del almuerzo. La mesera se acercó con un andar bastante pesado, era obvio que no quería atender a nadie –Buenos días, me gustaría una taza de té con una ensalada César- Miré a mi hermano, estaba seguro de que su almuerzo estaría lleno de puro colesterol. Negué con la cabeza y saqué mi laptop para comenzar a buscar algo referido al caso –Realmente siento que no tenemos nada- Y me sentía bastante perdido en todo esto -¿Una sombra?- Y mientras decía esto comencé a tipear “Leyendas de sombras” –Encontré algo- Dije rápidamente, quizá no era nada pero al menos necesitábamos tener una información, por más pequeña que sea para comenzar desde algo –Fantasmas bidimensionales, se mueven en grupo y por lo general aparecen cuando la muerte ronda cerca, según esto son percibidas porque cambian el ambiente, provocando leves ráfagas de viento. Hay más- Dije mientras bajaba un poco más la página para seguir leyendo lo que seguía - En un principio se creía que solo se podía percibir estas sombras negras por el rabillo del ojo, pero muchas personas, las han tenido enfrente por largos periodos. Lo suficiente para describirlas como la silueta de una persona, por lo general de un hombre, sin características físicas, sin ropa…a veces con un sombrero o capucha y de terribles ojos rojos. Y que también pueden ser almas torturadas o seres malignos- Terminé de leer y levanté la vista, nuevamente no teníamos nada -¿Puede tratarse de una parca?- Pregunte, nunca me había topado con ninguna, era por eso que no sabía a ciencia cierta qué aspecto tenían estas -De igual manera me resulta extraño, porque no apareció el cuerpo de Nina- Descartaba entonces el tema de la parca, nuevamente no teníamos nada, alcé mis manos y me encogí de hombros –No tenemos nada- Me enfurecía por no encontrar la solución al caso, tendríamos que pasar la noche encerrados buscando una solución a todo esto. Por fin la comida se hizo presente y rápidamente escondí mi laptop –A comer- Y mientras le daba un pequeño sorbo a mi té, logré que me sintiera al menos un cuarto de tiempo mucho mejor.

Miré el reloj, las doce de la noche y mis ojos me pesaban, me estiré en la silla y mire de soslayo a mi hermano -¿Qué haces?- Pregunte mientras alejaba mi cabeza de la computador, estaba seguro que me iba a quedar ciego si seguía mirando la nada misma –Iré a comprar algo para comer ¿Quieres un café?- Inquirí mientras me levantaba buscando algo de dinero en mis vaqueros -¿Te traigo alguna tarta?- Le pregunte, no iba a pretender que le trajera a las doce de la noche una hamburguesa con doble queso. Espere a que me contestará la pregunta y me marché, el supermercado no quedaba muy lejos de allí, me sentía extraño, como si alguien estuviera allí. Giré sobre mis talones, tratando de visualizar algo, pero nada, solo las sombras que vagaban por allí. Seguí mi camino, pero aun así me encontraba intranquilo. Entré al supermercado y me acerqué a la heladera. Algo allí me llamo la atención, una sombra, pero no cualquiera, era la de una chica que reflejaba directamente en la pared, fue rápidamente pero sirvió para que me desconcertara. Pagué los alimentos y apreté el paso para llegar lo más rápido al motel. Abrí la puerta, le coloque las cosas arriba de mi hermano y busque en mi laptop “Dioses-sombras” –Es un ser mitológico- Comenté con rapidez, recordé que una de mis tantas clases en historia habíamos tocado ciertas leyendas mitológicas donde las sombras eran las dueñas del mundo de la oscuridad –Nina está encerrada en el mundo de las sombras, porque las mantienen ahí después de quitarles toda la energía- Ahora no sabía dónde podíamos encontrar a la sombra mayor ni mucho menos como acabar con ellas.



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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Dean Winchester el Lun Nov 24, 2014 1:16 am

Era real lo que Sam me estaba diciendo sobre los saludos de Ellen, realmente no deseaba saber nada de esa mujer y por lo visto él tenía contacto con ella y seguramente con su hija, Jo. Fruncí levemente el ceño y deje pasar aquel comentario, si mi pequeño hermano se había levantado algo de mal humor, yo no iba a ser su saco de boxeo para que se descargara, después de todo yo ya había tenido una gran noche y había finalmente descargado todo lo malo que tenía adentro mío. Dibuje una pequeña sonrisa en mis labios por aquel pervertido pensamiento y continué con mi vista al frente, la carretera se encontraba interesante y desierta por lo que podía hacer rugir el motor de mi auto.
No creía que la jovencita fuera una pervertida como Sam sospechaba, pero una mancha en una cama a esa plena edad de la adolescencia podía ser muchas cosas y nosotros como cazadores casi investigadores al estilo CSI teníamos que tener todas las opciones en la cabeza. Me encogí levemente de hombros ante su comentario y me quede con la mirada sobre mi hermano, sus cambios de humor realmente me dejaban algo descolocado y su broma sobre el uso de mi cerebro me había asegurado que el pequeño había optado cambiar su mal humor por la ironía, bien! ¿Qué vendría luego? ¿Una vestimenta de payaso?. Realmente la actitud de mi hermano Sammy comenzaba a preocuparme.


Bingo! Lo que faltaba que la joven se largara a llorar en medio de la entrevista y el salvador de mi hermano Sam prestara sus brazos de gimnasio al consuelo de la joven, realmente comprendía cada vez menos el caso y la joven no nos estaba ayudando mucho. Abrí bien grandes los ojos frente a mi hermano y coloque mis brazos a cada lado del respaldo de la silla, esto sería un caso sin principio ni final, ni siquiera la mejor amiga de la víctima estaba enterada de lo que le había sucedido a su amiga, ni siquiera podía describir si era una sombra, un fantasma o un sujeto desesperado por un poco de atención adolescente, en esos momentos detestaba el lugar, a Ellen por aquel llamado con tan poca información y a mi pequeño hermano que se encargaba de agarrar cualquier caso sin una investigación previa. Tal vez era momento de esperar que secuestren a otra joven para poder entender lo que demonios sucedía en aquel lugar.
Sin más datos que pudiéramos recolectar, era momento de sentarnos entre hermanos y buscar una respuesta y una solución a todo eso, comenzaba a cansarme de no tener nada en manos y estar encerrado en un caso sobrenatural donde no había nada que se relacionara con fantasmas o demonios. Observe a la camarera en nuestra mesa y deje que Sam pidiera primero, estaba seguro que comería esas comidas algo homosexuales de mi parte y negué levemente con la cabeza al escuchar que pedía una ensalada Cesar.
-Realmente me da vergüenza.
Le comente con una sonrisa a la camarera haciendo hincapié en lo pedido por mi hermano Sam,  era realmente homosexual pedir un té y una ensalada, ¿Dónde había quedado el macho de mi pequeño hermano Sam? Me sentía que me encontraba en una mesa sentado con Ruby pero en castaña y con unos cuantos centímetros más de estatura. Exhale un pequeño suspiro aun indignado con el pedido de Sam y coloque mi mirada en la camarera para pedir mi comida.
-Yo quiero una cerveza bien fría y un emparedado de pollo bien completa, con lechuga, tomate, huevo frito y si es posible unas papas fritas para acompañar.
Ya quería tener ese enorme emparedado frente a mí, moría de hambre y necesitaba reponer algunas fuerzas perdidas por la acción de la noche anterior. Observe a mi hermano equipar la mesa del lugar con su laptop y asentí con la cabeza con sus palabras, realmente no teníamos nada de este caso y ni sus padres y mucho menos su mejor amiga nos había podido aportar algún dato de lo que sucedía.
-Voy a preguntarte algo que creo que últimamente te lo estoy comentando bastante seguido. ¿Qué te hace pensar que esto es un caso sobrenatural? Acaso Ellen ¿Te dio alguna pista de eso?. Porque no creo mucho en esa mujer.
No tenía nada en particular con ella, pero sentía que muchas veces intentaba sacarnos del camino de la cacería sin entender sus motivos, después de todo nosotros jamás nos habíamos metido con ella… bueno o eso era lo que yo pensaba y quería recordar. Las palabras de Sam me sacaron de mis pensamientos y coloque mis ojos sobre él, al parecer el caso comenzaba a dar un giro importante obteniendo algo de información de la internet. Escuche lo que mi hermano comenzaba a leer y fruncí levemente el ceño, no era una mala información pero había algo en todo eso que no me estaba cerrando del todo.
-¿La parca cerca de la joven?.  Si mal no recuerdo he leído de esas sombras en algún maldito lugar.
Aparte por un momento la mirada de mi hermano y me quede en silencio. Sabía que había leído sobre aquellos fantasmas pero no podía recordar en dónde. Saque del bolsillo de mi chaqueta el diario de papa y comencé a revisar las páginas.
-Aquí estas…  Son fantasmas de una sola pieza, que se alimentan de ciertas emociones de la persona como el pánico, el temor y la ansiedad. Su presencia suelen cambiar el ambiente, pasando a ser un ambiente frío y oscuro.
Cerré el diario de papá y regrese la mirada a mi hermano, cada vez entendía menos y en ningún lugar de aquel diario decía como encontrarnos con aquella sombra o simplemente como acabar con ella. Exhale un largo suspiro  y deje caer el peso de mi espalda en el respaldo de la silla.
-Sigo sin entender como encontraremos a este fantasma. Ni siquiera sabemos si en la presencia de aquel fantasma la habitación se puso fría y oscura. Otra vez estamos sobre la nada. Odio a esas malditas cosas.
Podía ver que no era el único furioso con aquel caso, no teníamos nada entre manos y se nos comenzaba a achicar el tiempo, si no lográbamos entender a tiempo lo que sucedía era probable que encontráramos el cuerpo de Nina o quizás nunca más supiéramos de ella. El gran emparedado frente a mi hizo que el enojo se me fuera un poco, era hora de alimentar un poco mi cerebro a ver si podíamos llegar por lo menos al principio del caso. Llene mi boca de aquel exquisito pollo completo y mire a mi hermano comiendo su ensaladita Cesar.
-¿No te mueres de hambre con ese pasto que comes? La próxima si quieres vamos al zoo así te sientes en familia comiendo.
Intentaba que Sam entendiera algo de lo que acababa de decirle, sin duda no iba a parar de masticar aquel manjar para hablar con él, sabía que mi pequeño hermano estaba acostumbrado a entender lo que le decía aun con la boca llena de comida.

Las horas en el motel no estaban ayudando a mi cabeza a pensar con claridad. Cerré los ojos por un momento buscando alguna respuesta a todo esto y a lo que iba a sucederle a mi hermano Sam, desde que papá se había marchado no pasaba una noche sin pensar en lo que pasaría con Sam. La voz de mi hermano en medio del silencio hizo que me asustara y sacara todos los pensamientos de mi mente. Abrí lentamente los ojos y busque al pequeño con la mirada.
-Intento buscar una respuesta a todo esto…
Aunque no iba a darle más datos de lo que me refería con aquella frase, seguramente él pensaría en el caso, pero yo me encontraba muy lejos de aquello. Mi incline un poco sobre la cama apoyando mi espalda en el respaldo de la misma, no era momento de dormir, no por esa noche. Asentí levemente con la cabeza confirmando que la idea que acababa de darme  no estaba tan mal.
-Un café y una tarta no sería una mala idea.
Observe como mi hermano se marchaba de aquella habitación con mi pedido en la cabeza, solo esperaba que no se olvidara la tarta o tendría que volver al supermercado por ella. Volví a cerrar los ojos en la espera de mi tentempié, aunque intentara buscar una respuesta al caso que teníamos entre manos era algo imposible, por lo visto era momento de volver a la casa de la joven y tal vez sería lo idea en ese momento. Esperaría que Sam volviera de las compras y le ofrecería la idea de regresar a la habitación de Nina, tal vez la noche y la soledad en la habitación nos podía dar una señal a todo eso.
Seguramente en el momento de la espera mis ojos cerrados me habían transportado al mundo de los sueños, me sentía muy cómodo en esos momentos y podía sentir como cada musculo de mi cuerpo iba descansando lentamente, hacía tiempo que no sentía esa felicidad en mí, pero como toda felicidad en los Winchester, duro poco. La voz exaltada de mi hermano Sam y el pedido de comida sobre mi estómago, hizo que me despertara de golpe sin entender una sola palabra de lo que estaba diciéndome.  Quite las bolsas sobre mí dejándolas a un costado y me acerque hasta Sam quien comenzaba a buscar una información en el internet.
-¿Un ser mitológico? ¿Cómo sabes eso?.
Fruncí levemente el ceño y camine en dirección a la cama en busca de mi pastel y mi café, no lograba comprender como en una simple compra Sam había encontrado la respuesta a todo eso. Revise con cuidado el contenido de la bolsa y tome el café y la tarta entre mis manos para ir a sentarme frente a mi hermano. Necesitaba una explicación de todo eso, ya que era una de las pocas veces que me encontraba sumamente perdido en el caso.
-¿El mundo de las sombras? ¿Es una especie de Alicia en el país de las maravillas?. Si ese mundo existe… ¿Cómo demonios haremos para entrar en él y rescatar a la joven a tiempo?.
Era una de las primeras veces que escuchaba ese lugar. Si tenía que hacer el pacto con algún demonio  prefería que se quedaran con la niña antes de tener que verle la cara a uno de esos malditos demonios.
-Creo que es momento de hacer una visita a otro lugar
Comenzaba a sentirme algo animado al tener algo de información sobre el caso, por lo visto no estábamos en medio de la nada, solo era cuestión de investigar un poco más. Me metí una gran porción de tarta en mi boca y tomando las llaves del Impala en una mano y la taza de café en la otra, le hice un pequeño gesto con la cabeza a mi hermano Sammy para que siguiera mis pasos, cuanto más tiempo pasara, menos posibilidades de encontrar viva a Nina teníamos.

Afortunadamente la carretera se encontraba vacía por lo que la llegada a la biblioteca fue en escasos segundos. Estacione detrás de unos árboles ocultando la presencia de alguien a esas altas horas de la noche, no podíamos esperar a la mañana siguiente, si dejábamos pasar las horas probablemente aquella sombra se alimentaría de la energía de la joven acabando con su vida.
Camine a pasos rápidos hasta una de las ventanas del lugar y con un leve movimiento y la ayuda de unas cuantas herramientas logré abrir la ventana sin un solo ruido.
-Te sentirás como en casa, Sammy
Le dedique una rápida sonrisa e ingrese a la biblioteca, no me agradaba mucho aquel lugar, pero confiaba mas en los libros que en la misma internet donde estaba llena de mentiras y de personas que amaban subir locuras de fantasmas para atrapar a las pobres almas inocentes que deseaba jugar a los caza fantasmas. Camine entre las góndolas llenas de libros buscando una sección en especial sobre los seres mitológicos, a lo alto de aquel estante podía verse un libro algo viejo lleno de polvo lo cual pocos había utilizado. Me coloque en puntas de pie y tome el libro entre mis manos.
-Veo que la altura no te ha dado la inteligencia, Yuyito.
Le comente a mi hermano mientras pasaba al lado de el en busca de una silla libre para buscar la información correspondiente. Era en muy pocas ocasiones donde los seres mitológicos eran considerados casos sobrenaturales, era simple leyendas que no solía tomar vida real, después de todo la mayoría eran seres bondadosos que no buscaban dañar a las personas vivas. Di vuelta y par de hojas y luego de leer entre líneas, encontré lo que buscaba. Golpeé mi dedo índice contra un párrafo y levante mi mirada para darle a Sam algunos datos que serían útiles para este caso.
-Según el libro, las sombras son enviadas por alguien especial.  Esta persona arroja una maldición a un muerto para que acabe con su enemigo, este se convierte en sombre y acecha a la persona hasta acabar con ella. Seguramente Nina tiene alguien que desea terminar con su vida. Debemos encontrar quien es la persona que envió a esta sombra a acabar con Nina.
Cerré el libro y deje mis ojos clavados en mi hermano, era hora que activara su cabeza para que me diera una respuesta a todo eso. No teníamos muchos sospechosos en la lista, salvo sus padres y su mejor amiga, pero aun así no había ninguno que me cerrara como el sujeto especial.
-Tendremos que hacer un casting en la escuela de la niña ¿No?.
A pesar de saber a los que nos estábamos enfrentando, aun no sabíamos de quien se trataba y mucho menos donde se encontraba el cuerpo con vida de Nina, era volver a empezar todo de nuevo y el tiempo corría en contra nuestro.


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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Sam Winchester el Dom Nov 30, 2014 1:41 am

Levanté una ceja y me quedé perplejo –No tiene nada de malo que no quiera comer hamburguesas todas llenas de colesterol. Cuido mis arterias. Deberías hacer lo mismo, me lo agradecerás cuando tengas 80- Mencioné mientras me acomodaba en mi asiento. Quizá mi hermano no podía comprender, que yo no era como él quería o como papá lo deseaba. De todas formas no le echaba la culpa a mi hermano. Era cierto que cuando éramos muy jóvenes no teníamos demasiado tiempo para sentarnos a cocinar, en realidad Dean era un vago y papá no se encontraba nunca en casa, lo que nos llevaba a comer comida chatarra. Cuando me fui a vivir con Jessica, descubrí lo que era la comida casera, que luego perdería pero que aún recordaría, a veces era tan difícil recordar situaciones como esas; me quité aquellos pensamientos rápidamente y mantuve mi mirada en mi hermano Dean, mientras le pedía el emparedado más grasoso que pudiera existir en la faz de la tierra. Permanecí callado hasta que vi cómo se marchaba la muchacha para entregarle el pedido al hombre de la cocina.
Negué con la cabeza, lamentablemente Ellen no fue capaz de soltar palabra alguna, incluso no me había contestado como se encontraba Jo –No me dijo nada, simplemente me lanzó el caso. Tengo mis serias dudas, a veces creo que puede tratarse de un caso sobrenatural y por el otro es un caso de desaparición pero ponlo de esta manera- Empecé diciendo mientras enchufaba la laptop y comenzaba con mi trabajo, literalmente no teníamos nada –Dime ¿Cómo una chica pudo desaparecer misteriosamente de su casa? Es casi improbable y vimos que sus cosas estaban allí- Me encogí de hombros, este era el caso, probablemente el más extraño hasta el momento y si no encontrábamos algo a tiempo, podíamos llegar a encontrar el cuerpo de Nina sin vida, aunque a este paso tan lento lo más probable fuera que no se encontrara con vida, nada positivo lo mío –Fue muy concisa con sus respuestas cuando nos llamó, así que tampoco pude preguntarle muchas cosas al respecto. Seamos sinceros, no estábamos haciendo nada productivo- Bueno al menos yo no lo estaba haciendo, Dean en cambio se liaba con cualquier chica que se le cruzará por el camino.

Era toda una sorpresa en un día, primero había lanzado una pista importante y ahora me decía que leía -¿Quién eres y dónde está mi hermano?- Y Hurgué en mis bolsillos para sacar un pequeño cuchillo de plata que siempre llevaba, cuando me acordaba en realidad y lo apoyé sobre la mesa –Ponle un dedo encima- Los cambia formas no podían tocar el metal y le estaba dando a entender a mi hermano que lo estaba tratando como a uno –Si con el colesterol haces funcionar el cerebro, de ahora en más en vez de desayunar café te daré hamburguesas- Le dedique una sonrisa inocente, aunque más bien quería estallar en una carcajada.
Noté como también buscaba entre sus bolsillos y sacaba el diario de mi padre, lo colocó sobre la mesa y comenzó a pasar las hojas. Me quedé mirando por un momento la situación hasta que él encontró el párrafo, bastante breve de las sombras -¿Eso es todo?- Pregunte perplejo, está bien, mi padre nunca fue muy hablador pero al menos trataba de que en su diario nos diera la pista concreta de lo que siempre nos encontrábamos trabajando –Es extraño que el diario de papá no nos diera la pista correcta. Entonces es la primera vez que nos topamos con algo semejante- Ahora sí que nos encontrábamos en una encrucijada, realmente nos hallábamos en un callejón sin salida. Mi hermano se encontraba igual de enfadado que yo, no estaba dispuesto a darme por vencido. La comida se hizo presente y tomé un tenedor para pinchar algo de pollo, huevo y lechuga –No es pasto- Comenté mientras engullía la comida haciendo caso omiso lo que me llevaría al zoológico, nunca me gusto aquel sitio y no regresaría ni aunque hubiera un caso.

Me sentía motivado, al menos teníamos una pista que nos podría ser de utilidad –Se me ocurrió cuando vi la sombra de Nina- Le conté rápidamente como se me había aparecido la sombra de la chica mientras buscaba algo en la heladera del supermercado, fue allí donde se me ocurrió la única idea que todavía no habíamos hondado bien y eran los dioses mitológicos –Recuerdo que un profesor mío de la universidad nombró algo al respecto- Pero no tenía mucho registro de eso. Escuché como mi hermano se acercaba a la bolsa de madera para buscar su comida, me hacía acordar a un perro muerto de hambre, se sentó frente a mí y levanté la vista, por un momento de mi computadora y escuché a Dean –No sé cómo diablos vamos a entrar al mundo de las sombras, no es tan sencillo como entrar al mundo al mundo de Hades, de todas formas tenemos que encontrar la manera de salvar a Nina- Ya no tenía demasiadas esperanzas de que estuviera con vida, una vez que se convertía en una sombra se consideraba demasiado difícil que regresará a su cuerpo.
Me quedé atónito -¿A dónde demonios iremos?- Pregunte, mientras veía como se metía una enorme porción de tarta en la boca y se alejaba. Tomé mi café y me marché con él –Al menos págame el café- De seguro que no escucharía mi queja…como siempre.

No sabía a donde nos dirigíamos hasta que nos encontramos en -¿La biblioteca? ¿En serio? ¿Tiene que ser ahora?- Pregunte perplejo. Podíamos esperar un poco más y si realmente me hubiera dicho donde quería ir podría haber hecho lo imposible para meterme en los archivos de aquel lugar y encontrar alguna respuesta, ahora no sólo estábamos quebrantando un lugar sagrado, al menos para mí, sino que quizá podíamos salir con las manos vacías –Pensé que eras alérgico a este tipo de sitios- Murmuré por lo bajo.
Caminamos entre los estantes llenos de libros, hasta dar con la sección que Dean estaba buscando, realmente me sentía extraño en aquel sitio, íbamos al caso que en las bibliotecas y más las que se trataban de pueblos pequeños, no había mucha gente pero al menos las luces estaban prendidas y de vez en cuando alguien entraba. En aquella ocasión, estábamos Dean y yo y la biblioteca a oscuras. Noté como mi hermano tomaba un libro, después de que se metiera con mi altura y se sentó en una silla –Quiero alegar que hoy estás demasiado extraño. Has usado tu cerebro más de una vez. Me preocupa- No pude evitar reírme, logrando que un eco se hiciera presente -¿Qué has encontrado?- Pregunte, dejando de lado lo que no era importante. Alguien estaba controlando aquellas cosas y de pronto como si me encontrará en el pasado se me vino a la mente una situación que ya habíamos vivido –Espera…esto ya lo hemos vivido- ¿Por qué no me había acordado de esta situación antes? Quizá nos hubiéramos ahorrado demasiado tiempo -¿Te acuerdas cuando Meg envió sombras para atrapar a papá? Es una magia muy poderosa y ella era un demonio, esto me suena más a una situación demoníaca- Hasta en la ensalada cesar veía demonios, estaba asqueado de esas criaturas horribles –Yo sé dónde podemos empezar, no es necesario. Nuestra primera sospechosa es la amiga de Nina, quizá toda la actuación en la cafetería era solamente eso y ella esté detrás de eso- Medité un segundo, no había sentido el olor a azufre, así que podíamos descartarla…o no –Creo que tenemos que empezar con ella y luego con su entorno. Eso me dio una idea- Saqué mi móvil y me puse a hurgar en los papeles importantes, quería saber quién era los padres de Nina, quién eran sus hermanos y que hacían. Agradecía que los móviles de esa época fueran tan útiles –Hum…que extraño- Fruncí el ceño, la luz de mi móvil me daba de lleno en la cara e iluminaba gran parte de la biblioteca –La madre de Nina no es su madre ¿Te dice algo eso?- Levanté la vista y le sonreí. Ahí teníamos un posible sospechoso.



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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Dean Winchester el Sáb Dic 27, 2014 9:46 pm

Mi cerebro del mediodía a la tarde se había enfriado y las ideas ya no eran las mismas, poco a poco comenzaba a ser el mismo Dean que mi hermano conocía desde hace mucho tiempo, me sentía totalmente perdido y no podía encontrar una maldita conexión en todo el caso, parecía que íbamos en círculo con todas las pistas que teníamos, todo servía pero al mismo tiempo nada nos daba la data oficial de donde se encontraba aquella jovencita, con el correr de las horas comenzaba a sospechar que ya no la encontraríamos con vida, aunque no era momento de comentárselo a Sam.
Escuchaba a mi hermano desde mi posición mientas que mi olfato y mis ojos se encontraban más concentrados en la bolsa de comida que en otra cosa, de repente una de sus palabras hizo que me detuviera en seco y alcé a penas un poco mi mirada para clavar mis ojos en mi pequeño hermano.
-Aquel comentario del profesor ha sonado un poco homosexual de tu parte. Creo que el pasto que almuerzas te está sacando hormonas masculinas.
No podía creer algunos de los comentarios de mi hermano, si papá estuviera vivo en esos momentos, seguramente se estaría cortando su parte viril o desheredando a mi hermano del apellido Winchester.
Sin duda la paciencia de ambos comenzaba a agotarse y cada vez nos sentíamos más perdidos en aquel mundo, nadie nos había dado una pista de lo que sucedía, ni siquiera papá en su diario.

Sabía que mi hermano comenzaría con sus bromas cuando por fin mi brillante cerebro había dado una gran idea de dónde sacar información con respecto al caso, estaba algo cansado de dar vueltas una y otra vez sobre lo mismo y era hora de encontrar una maldita respuesta a todo eso, sabía que la internet era muy buena para darnos algún que otro dato, pero estaba seguro que algunas cosas eran más efectivas en grandes hojas que en pequeñas páginas de google. Luego de mi rápida lectura el cerebro de Sam fue el que comenzó a activarse y comencé a sentir algo de alivio, si los dos nos encontrábamos en la misma sintonía se nos haría mucho más fácil resolver el caso, solo era cuestión de encontrar la fuente principal de todo esto. Alcé mi mirada a mi hermano y asentí con la cabeza a sus palabras, recordaba muy bien aquel momento, era uno de los últimos que habíamos vivido con papá, aunque gracias a Meg él se había marchado más rápido que de la cuenta dejándonos de nuevo solos en el trabajo familiar. Deje aquella bronca de lado y cerré el libro dejando mi dedo índice de indicador de páginas, no había mucho dato más pero siempre era bienvenido releer las cosas antes de actuar.
-¿Quieres decir que aquella jovencita, la cual dejo sus mocos sobre tu hombro, es la responsable de todo esto? Vaya sí que las adolescentes de hoy en día saben actuar mejor que Megan Fox, lástima que no se parece a ella.
Alcé rápidamente mis cejas y volví a colocar el libro en su lugar, tendríamos que volver al principio aunque sospechaba que aquella mocosa chica tuviera algo que ver con la desaparición de su amiga, no había indicios de que supiera llamar a algún demonio, más bien parecía la típica adolescente asustadiza de todo lo que la rodeaba.
Coloque mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón buscando la llave del Impala, era hora de marcharnos de aquel lugar y terminar de una vez con ese maldito caso que comenzaba  a sacarme las pocas horas de sueño. Di unos pasos hacia adelante con la idea de marcharme pero la voz de mi hermano hizo que me detuviera casi en el mismo lugar donde me encontraba. Escuche atentamente su nuevo dato y fruncí levemente el ceño…
-¿Estamos dentro del cuento de cenicienta?. No sé a qué te refieres Sam. Pero si esa mujer no es su madre, creo que debemos espesar por aquella señora. ¿Eso querías decirme?.
Sospechaba que mis últimas palabras estaban en lo cierto y sin esperar una respuesta de mi hermano continué mi camino en dirección al auto, volveríamos a la casa de la jovencita a interrogar a la madrastra mala del cuento.

No me parecía una hora indicada para tocar el timbre en una casa y mucho menos si aquella familia se sentía compungida por todo lo sucedido, pero los miembros federales del FBI no se tomaban un descanso y eran bienvenidos en cualquier hogar sin importar la hora que marcara el reloj. Apreté el acelerador del auto y conduje pensando cómo sería posible darnos cuenta que aquella mujer se encontraba detrás de todo esto, tal vez sería necesario que Sam la acosara un poquito para sacarle cierta información, por alguna razón las mujeres pasadas un poquito de edad preferían la carne fresca y Sam sería una buena carnada para todo eso.
Estacione el Impala a unos cuantos metros de la gran casa y acomode el nudo de mi corbata negra al bajarme del mismo, aun me sentía perdido en aquel caso y me preguntaba dónde demonios se encontraba la jovencita.
-No creo que la madre nos de algún dato de nada. Y menos si somos agentes del FBI.
Le comente rápidamente a Sam mientras cerraba el puño y tocaba con firmeza la puerta de vidrio y madera que nos separaba de la gran verdad. Luego de unos momentos la señora Gibson se apareció frente a nosotros con una cara de sorpresa.
-Buenas noches agentes, no los esperaba de nuevo por aquí. ¿Sucedió algo?.
Le dedique una rápida sonrisa y aclare a penas un poco mi voz para dejar que alguna rápida mentira saliera de mis labios.
-No, no se preocupe. Solo necesitamos hacerle algunas preguntas. Cuestión de rutina.
Y sin más datos la señora Gibson se apartó de la puerta para dejarnos ingresar en la casa. Las cosas no se veían como la última vez que habíamos estado por allí, por lo visto luego de la desaparición de Nina alguien había insistido en hacer grandes cambios de decoración en el hogar. Continué mi caminata hasta el living y tome asiento en uno de los sillones junto a mi hermano Sam, necesitaba tener al cerebrito cerca de mí y si era necesario lo arrojaría encima de la Señora Gibson para que le quitara algo de información.
-Muy bien agentes, ustedes dirán en que los puedo ayudar. Mi esposo ha salido de la ciudad por unas horas buscando a nuestra hija Nina de la cual aún no tenemos novedades. ¿Ustedes saben algo de ella?.
La señora Gibson tomo asiento frente a nosotros y dejo caer el peso de su cuerpo sobre el sillón, no parecía una mujer preocupada por su hija y no veía ningún movimiento de su parte por salir a buscarla.
-No, no tenemos novedades aun. Pero según nuestras investigaciones, hemos descubierto que usted no es la madre verdadera de Nina… ¿Qué sucedió con su verdadera mamá?.
Los ojos de la señora Gibson se abrieron y su postura de mujer triste se convirtió en una mujer fría y controladora. Se acomodó un poco en el sillón y clavo su mirada en nosotros con una expresión de odio como si hubiéramos descubierto alguna cosa que prefería que estuviera escondida por el resto de los años.
-Creí que debía estar buscando a mi hija, no investigando a la familia. Pero en fin, les contestare las cosas que necesitan así pueden continuar con la búsqueda de mi hija. Su madre falleció cuando ella tenía cuatro años. Tenía una enfermedad terminal. Ahora ¿Qué tiene que ver eso con Nina?.
En realidad su pregunta era buena, yo me había dejado llevar por las palabras de Sam y ahora me encontraba posado en los ojos de aquella furiosa mujer la cual no tardaría mucho en saltarnos encima y comenzar a comerse nuestras carnes como si fuera un zombie buscando la manera de callarnos. Le di un pequeño codazo a mi hermano buscando de alguna manera que fuera él el que me rescatara de aquella pregunta incomoda que la mujer acababa de decir.
-Es solo preguntas de rutina.
Dibuje una amplia y agradable sonrisa intentando que aquella mujer se calmara o pronto seríamos echados de aquella casa sin ninguna respuesta coherente. Antes de que pudiera formular otra pregunta, la señora Gibson comenzó a hablar de nuevo.
-Nina era una jovencita muy reservada y callada. Desde la muerte de su madre nunca volvió a ser la misma y me encargue yo de educarla de la mejor manera posible. Pero tanto yo como su padre sabemos que ella no está bien psicológicamente y no se encuentra capacitada para llevar a cabo la empresa familiar.
Nos dedicó una pequeña sonrisa y sin decir más nada se levantó rápidamente su asiento y coloco su mirada en nosotros.
-¿Quieren un café, oficiales?.
Sin duda era una de las mejores preguntas que había escuchado en toda la noche, por lo que asentí levemente con la cabeza agradeciendo su oferta nocturna. Observe como la mujer se retiraba del living e ingresaba en la cocina en busca de nuestros líquidos oscuros.
-¿Qué piensas de todo esto, Sam?. Hay muchas cosas extrañas, su actitud, la decoración de la casa…. Hay algo que no me agrada.
Le comente casi en susurro a mi pequeño hermano sin quitar la mirada del camino hacia la cocina, aquella mujer podía aparecer en cualquier momento y no deseaba que nos tomara por sorpresa en medio de nuestro caso.
-Inventa alguna pregunta buena que nos dé un dato, antes de que esta mujer salte a nuestra yugular a matarnos. Su mirada me da escalofríos.
No quería sonar como un nene miedoso, pero había algo en esa mujer que me daba miedo y no era algo sobrenatural exactamente….


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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Sam Winchester el Miér Dic 31, 2014 12:20 am

Fruncí el ceño, no recordaba haber dicho nada malo acerca de mi profesor. Simplemente había comentado lo que me había contado en su momento, pero era Dean, para mi hermano cualquier comentario que tuviera que ver con el estudio o con algo que no se relacionara con las palabras “asiáticas, bustos enormes, traseros gigantes y sexo” no era de su importancia y todo era homosexual ¿Por qué me sorprendía tanto? –No es pasto, es una ensalada- Pero las últimas palabras ya se las había llevado el barullo, no entendía porque aun desperdiciaba saliva en mi hermano mayor.
Me quedé atónito y le dedique una mirada, a veces era tan difícil seguirle el rastro y las palabras a Dean que mi cerebro iba mucho más lento -¿Qué tiene que ver Megan Fox en todo este tema?- Estaba casi seguro de que se trataría de alguna película de la cual yo no estaba al tanto. Cuando no había mucho que hacer y los casos escaseaban, prefería encerrarme en una librería o en una biblioteca que sentarme todo el día, con comida chatarra a un costado, una cerveza y el control remoto en mi mano derecha cambiando de canal en canal sin ver nada. En todo caso, si veía televisión era algún juego de beisbol o de básquet o miraba alguna serie televisiva, más de eso no veía –No sé de qué diablos hablas, pero te daré la razón- Me encogí de hombros, realmente esperaba que no se tratara de ninguna porno de los cuales sabía que él estaba acostumbrado a mirar. Yo no vivía dentro de un congelador y sabía perfectamente quién era Megan Fox.
Asentí con la cabeza, eso era lo que realmente quería decirle, que nos teníamos que reunirnos con la madrastra de Nina, porque algo me decía que no era la típica mujer que deseaba ser la madre de una adolescente que ni siquiera conocía. Tal parecía que los hermanos Grimm en algo tenían razón, las madrastra no siempre eran tan gentiles –Que bueno que me has entendido- Me levanté de la silla, tomé mi abrigo que descansaba sobre el respaldo y salí del sitio siguiendo los pasos de Dean hacia el Impala.

Ya estaba más que acostumbrado a vestirme a las apuradas en el Impala, al principio era bastante incómodo y más cuando nuestro padre nos apuraba y nos tomaba el tiempo. Me acomodé el saco y me fijé si mi corbata se encontraba derecha. Bajamos ambos del coche, no era un horario propicio para hacer una visita, pero el FBI caía en cualquier momento. No entendía como no habíamos sido apresados por los federales, de igual manera ellos no se dedicaban a esos casos tan insulsos. Cerré la puerta del coche, mientras escuchaba las palabras de Dean –En eso tienes razón, pero nos fijaremos el terreno, si se encuentra sola, la atacamos directamente- Ya estaba algo agotado de las ideas y vueltas del caso, a veces parecía que teníamos demasiada información, mientras que otras veces no teníamos nada, estaba harto y realmente quería encontrar otro caso que no tuviera nada que ver con las sombras. Deseaba encontrar la maldita Colt y tenía que concentrarme en eso.
Dean tocó la puerta e inmediatamente apareció el rostro sorprendido de la madrastra de Nina, quién nos preguntaba si había sucedido algo. Mi hermano fue mucho más rápido que yo e inmediatamente desprendió una mentira que nos hizo entrar al recinto. Tal parecía que la mujer no se encontraba tan compungida como nos había vendido. La decoración del hogar era muy diferente a como la recordaba. Alcé las cejas y me dispuse a sentarme en el sofá que le correspondía a los invitados.
La mujer se sentó frente a nosotros y Dean comenzó a hablar, no pensé que le lanzaría la bomba tan rápido, me había sorprendido, como le sucedió a la mujer que cambió su postura ante nosotros. Sentí su mirada de odio y pase saliva, algo no andaba bien y me decía en mi interior que nos encontrábamos con una mujer que no sólo era ambiciosa, sino una bruja poderosa.

Ella tenía razón, no podíamos meternos en su vida privada, además la pregunta de Dean me había sorprendido tanto como a ella –No se lo tome a mal, si bien usted quiere a Nina como a su propia hija, nosotros tenemos que estar al tanto de su parentesco. Quizá no sea necesario que ambas compartan la misma sangre, eso no determina si uno considera o no parte de su familia, pero si en algún momento hallamos un cadáver era necesario estar al tanto de que con usted no podemos contar para hacer los análisis de ADN- Esperaba que mi respuesta fuera lo suficientemente buena para que ella dejará de cuestionarse el motivo por el cual estábamos tan interesados en que esa mujer no era la madre verdadera de Nina y que a pesar de lo bondadosa que parecía, se había convertido en nuestra sospechosa número uno.
Se levantó de su asiento inmediatamente ofreciéndonos un café. Forcé una sonrisa y asentí complacido ante la idea. La perdí de vista cuando cruzó la puerta dirigiéndose a la cocina, mis peores sospechas comenzaban a surgir -¿Qué pienso al respecto? Pienso que, no me voy a tomar el café que nos ofrece y espero que tu hagas lo mismo- Me acomodé el saco y fruncí el ceño, toda la situación era extraña –Es raro, se ve que tan preocupada no se encuentra cuando decide remodelar, prácticamente la casa- Comencé diciendo sin apartar la vista de la puerta, en cualquier momento regresaría con nuestros cafés y algo me decía que iba a estar envenenado –Dean, escúchame un momento. Siento que estamos tratando con una bruja poderosa, si ella puede manejar a las sombras, es porque tiene un aliado muy podero…- No pude terminar la frase, se hizo escuchar un leve “Clik” y las luces se apagaron de inmediato, quedando mi hermano y yo en penumbras.

-Lo siento, en este sitio siempre hay numerosos cortes de luz- Apareció la mujer con velas que las colocó sobre la mesa cerca de donde estábamos sentados mi hermano y yo. No me gustaba nada que en aquellos momentos surgiera un corte de luz –Ya regreso con sus cafés- Y se marchó de nuevo ¿Tanto podía tardar en hacer dos malditos cafés? –No me gusta nada todo esto- E inmediatamente me levanté del sofá, rebusqué entre mis ropas y saqué la bengala que nos ayudaría, en caso de que apareciera alguna sombra.
Noté que algo a mi derecha se movía rápidamente, moví la cabeza y dirigí mi mirada hacia allí. Sólo estaba mi sombra y yo…o al menos eso creía –Tenemos que hacer que regrese la luz- Como si eso fuera tan sencillo, en aquellos momentos hubiera deseado tener poderes mágicos. Mi sombra se movió otra vez y pude verla, un poco tarde, sentí como algo afilado desgarraba mi mejilla, fue fugaz y quedé perplejo, mientras unas gotas de sangre comenzaban a manchar mi camisa. Me lleve las manos a la cara, teníamos que detener a la bruja –Hay que hacer algo- Apunté la bengala directamente a la pared donde se movía con rapidez, por más que la siguiera y le apuntara, era imposible darle directamente –Vamos- Deje de seguirla, era en vano, teníamos que movernos con rapidez y encontrar a la madrastra de Nina.

Me acerqué a la cocina, allí no estaba, ni siquiera se había preocupado en poner la cafetera, eso quería decir que su intención era otra –Debe estar en la habitación de arriba- O en alguna parte en donde tuviera su altar. Inmediatamente me alejé de la cocina y me acerqué a las escaleras, no nos encontrábamos a salvo con la penumbra, porque algunas luces de afuera proyectaban nuestras sombras y eso conllevaba a que las bestias pudieran lastimarnos. Subí los peldaños de dos en dos, cuanto más rápido llegará arriba mejor para mi vida, no veía absolutamente nada, pero no me parecía correcto usar la linterna, nos encontraríamos mucho más expuestos que antes. Noté que una de las habitaciones salía un resplandor bordo, debía de corresponder a un altar lleno de velas -¿Tienes el arma?- Le pregunte a Dean, no me gustaba asesinar personas, pero si llegaba el caso de que debíamos hacerlo, al menos yo, no iba a tener reparos. Precípitemente me abalance a la puerta y la abrí con el hombro, efectivamente, allí se hallaba la madrastra de Nina, frente a un terrible altar donde les rezaba a las sombras. Ese altar estaba mejor construido que el que había realizado Meg en su momento, de todas formas no se iba a escapar de un destino cruel. Las sombras odiaban ser manejadas por seres que no pertenecieran a su especie y estaba casi seguro que debían odiar a los seres humanos tanto como los demonios –Tu juego ha terminado- Pero las palabras quedaron atoradas en mi garganta, porque inmediatamente noté como unas garras me lanzaban por los aires, no sólo rasgando mi camisa, sino parte de mi carne –Dean!- vociferé mientras mi espalda daba de lleno contra el ropero, haciéndolo añicos.



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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

Mensaje  Dean Winchester el Mar Feb 17, 2015 5:35 pm

Sin duda Sam era mejor que yo intentando explicarle a la madre porque le hacíamos tantas preguntas con respecto a Nina y a su entorno familiar, en mi caso no deseaba hacerme el oficial paciente, quería terminar con ese maldito caso y encontrar a la jovencita con vida, aunque con todo el tiempo pasado comenzaba a sospechar que aquella niña ya se encontraba en un mundo mejor esperando que alguien hiciera justicia por su muerte. Apreté los labios con fuerza apenándome por aquello, aún tenía la esperanza que se encontrara con vida, pero aquella mujer no nos estaba haciendo en trabajo para nada fácil, algo que comenzaba  a ponerme de muy mal humor.
Me concentré en el camino hasta la cocina mientras que escuchaba a mi pequeño hermano, ninguno de los dos deseaba tomar aquel café, todo era demasiado extraño y mi cuerpo prefería una gaseosa helada, no una café caliente. Aunque de manos de aquella mujer mi cuerpo negaría todo, no deseaba ser envenenado por aquella bruja y encerrado en una caja de cristal en la espera de la princesa indicada, la cual me daría un beso de amor y rompería el hechizo de la maldita bruja. Deje aquellos pensamientos de lado y observe rápidamente a mi hermano.
-¿Quién te dijo que yo tomaría de ese café? No quiero ser encerrado como el bello durmiente en una caja de cristal a la espera del sexo salvaje que me saque del hechizo. Aún tengo muchas mujeres que probar antes de morir.
Quite la mirada de mi hermano y volví a corroborar que la mujer no regresara de la cocina, sospechaba que la bruja estaba escuchando toda la conversación  y hacía rato que había descubierto que nosotros no éramos agentes del FBI.
-¿Qué madre remodela la casa y no sale a buscar a su hija? No ha llamado a su marido en todo este tiempo en la casa, lo que me da a entender que no le interesa donde está la niña, o peor aún, ella sabe dónde está y sabe que jamás la encontraran por eso esta así de calmada.
Si mis pensamientos no eran falsos, la mujer estaba tranquila porque sabía que aunque revolviéramos tierra y cielo jamás encontraríamos a Nina, solo ella sabía dónde estaba la joven y según sus planes estaba en un lugar sumamente oculto. Aquel caso comenzaba a darme escalofríos.
La voz de Sam se hizo presente nuevamente en la sala pero su frase no pudo ser terminada, las luces de la casa se apagaron quedando completamente a oscuras, aquello comenzaba a aterrarme y sospechaba que la poderosa bruja se haría presente en la sala en cualquier momento, estábamos atrapados y sin saber qué demonios era aquella maldita mujer.

Como si algo me impulsara, tal vez el miedo, me levante del sillón de la sala y busque entre la oscuridad alguna salida o quizás algún interruptor, no me agradaba estar con aquella mujer a oscuras en una casa, de repente la mujer se hizo presente en la sala con unas velas en la mano que deposito en la mesa frente a nosotros, las velas rojas menos confianza me daban, mayormente eran usadas para ritos y seguro aquella mujer estaba dándonos pistas obvias para ver nuestra reacción. Quite la mirada de las velas y deposite mis ojos sobre mi pequeño hermano, esperaba que el cerebro de Sam se activara de manera rápida antes de convertirnos en bocadillos de aquella mujer.
-Genial… Y ahora a oscuras las cosas serán más difíciles.
Comente por lo bajo mientras observaba como la extraña mujer se marchaba de nuevo por el café, aquella bebida que se veía tan simple de hacer y que llevaba a la mujer la mitad del tiempo.
Note como Sam se levantaba del sillón y sacaba de su saco una bengala… Fruncí levemente el ceño y gire mi cuerpo hacia mi hermano, sabía que aquella mujer ya no saldría de la cocina, ella conocía la casa mejor que nosotros y se aparecería de alguna manera misteriosa frente a nosotros sin que lo notáramos.
-¿Una bengala? ¿Qué crees que estamos en un recital de rock? Come on Sam, esta mujer hará otra cosa más que cantar unos temas de AC/DC.
No era momento de bromear, pero necesitaba despejar un poco mi cabeza para poder actuar con cautela y terminar con este misterioso caso de una vez por todas.
Aunque nos encontrábamos a oscuras y con una leve luz de las velas, aun podía ver que algo  no estaba bien en aquella sala, de repente y sin aviso la sombra de Sam tomo vida propia y con un rápido movimiento desgarro la mejilla de mi pequeño hermano dejando la marca de sus garras en él.
-Demonios…. Sam! ¿Estás bien?.
Detestaba que aquellas cosas pasaran, sin duda la mujer estaba pidiéndole a las sombras que acabara con nuestras vidas de una vez por todas, no deseaba que nadie descubriera su maléfico plan y nosotros estábamos más cerca de lo que creíamos. De aquel caso mi pequeño hermano llevaría la marca por unos cuantos días.

Seguí a Sam hasta la cocina del lugar donde era evidente que esa mujer ya no se encontraba, seguro estaba preparando algo para acabar con los falsos agentes del FBI y quedar como una madre marcada por la pérdida de su hijastra.
-Vaya por lo visto tendremos que dejar el café para otro día.
Bromee ante aquella situación esperando que algún ruido nos diera la pauta de donde se encontraba aquella maldita  mujer, aún no podía comprender porque una mujer podía hacerle tanto daño a su hijastra. Seguí los pasos de mi pequeño hermano como si fuera mi lazarillo entre tanta oscuridad de la casa, ambos nos encontrábamos perdidos y desorientados, no sabíamos de donde podía llegar a aparecernos aquella extraña mujer y que juego se traería entre manos. Subí las escaleras hasta la parte alta de la casa y exhale un agotador suspiro, solo esperaba que en aquel lugar no hubiera más de una bruja o estaríamos completamente en problemas. Asentí con la cabeza ante la pregunta de Sam de si tenía mi arma encima y coloque mi mano derecha sobre la misma, sabía que las balas no le harían nada pero tal vez nos daría algo de tiempo para reaccionar y pensar en algo nuevo para acabar con ella.
Con un rápido movimiento mi pequeño hermano abrió la puerta de aquella habitación donde se encontraba la bruja de la madre de Nina, su rostro se llenó con una expresión de sorpresa y clavo sus ojos por un momento en Sam, sabía que algo se traía entre manos pero no podía leer con tanta velocidad lo que intentaba hacer con nosotros. Luego de unos segundos su rostro cambio por completo y una sonrisa malévola apareció en su rostro. Ahí venía su juego y no había nada que pudiéramos hacer para detenerla.
Como era de esperarse Sam fue si víctima, y en cuestión de segundos su cuerpo había sido desgarrado de nuevo, volando por la habitación. Abrí bien grandes los ojos en señal de alerta y al intentar sacar mi arma algo me tomo por la espalda, arañándome desde el cuello hasta la cintura y pude sentir como mi cuerpo golpeaba de frente contra un placar de madera, se podía oír a lo lejos las risas de aquella malvada mujer y eso me daba más bronca. Apoye mis brazos sobre el piso y con un gran esfuerzo me levante para observar donde demonios estaba mi hermano y mi arma.
-No podrán detener esto y mucho menos salvarla. Ya es tarde, Agentes… si es que se les puede dar realmente ese nombre.
Y volvió a girar su cuerpo hacia el altar y comentando palabras inentendibles comenzó a dar una especie de oración, seguramente estaba pidiéndole a las sombras que terminara con nosotros. Busque a mi hermano con la mirada y me acerque lentamente a él, era hora de ponernos de acuerdo para acabar con aquella mujer.
-No será fácil con esta bruja, pero necesito que destruyas el altar mientras que yo la distraigo.
Asentí con la cabeza para confirmar mis palabras con mi hermano pequeño y me aleje de él para comenzar con el plan, no sabía si las palabras de aquella mujer eran ciertas, pero no podíamos perder la esperanza con la vida de aquella mujercita. Me acerque lentamente hasta la mujer quien se encontraba concentrada en su rezo maléfico y sin aviso pase mis brazos alrededor de ella dejándola inmóvil, pero no por mucho tiempo ya que una fuerza sobrenatural se apodero de ella y con un rápido movimiento golpeo mi cuerpo y su cuerpo contra una pared. Pude sentir como cada uno de mis huesos se volvía a acomodar. Por un reflejo del golpe tuve que soltar a la mujer y pude ver como se comenzaba a acercar a mi hermano quien se encontraba en pleno acto de romper aquel maldito altar, no podía dejar que lastimara a Sam de nuevo, por lo que tome su tobillo derecho entre mis manos y apreté con fuerzas para impedir que caminara con fuerzas.
-Vamos maldita bruja, tu juego termino.
Solo quería que Sam se apurara con aquello antes de que la mujer terminara con la vida de ambos.


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Re: 002 Shadow Man -Dean Winchester-

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