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002 Savin´me -Privado-

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002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Miér Nov 19, 2014 1:04 am

Jeremy miró la hora del enorme reloj que adornaba la cocina y que se veía desde el salón, no veía el momento de irse a dormir, quizá se alimentara un poco para mirar la televisión otro rato, leer un comic y dormir, su cansancio se terminaba cuando llegaba a su hogar. Sus abuelos habían sido mucho más padres que los que había tenido, pero no los culpaba y mucho menos al ser todo poderoso que se había llevado a su papá. Desde la muerte de este, Jeremy había dejado de creer en Dios, claro que ni se le ocurría mencionárselo a su abuela porque no deseaba que está dejará de hablarle. Eran muy religiosos y rezaban antes de comer y antes de dormirse, Jeremy le rezaba a Batman para que Ciudad Gótica siguiera estando allí cuando abriera un nuevo comic.
Salió de sus pensamientos cuando notó que una mano lo llamaba -¿Otra taza de café?- A pesar de que el cansancio lo tenía bajo el efecto de que se pareciera mucho más a zombie que a un ser humano, jamás perdía la sonrisa ante un cliente y quizá por eso era tan popular entre ellos, aunque muchas veces preguntaban por la joven rubia que trabajaba allí y por la cual Jeremy vendería su alma por invitarla a salir, aunque quizá no fuera tan literal.
Desde que el destino quiso que se cruzara en su camino a Livila, comenzó a notar que todo lo que sucedía alrededor de esta chica eran situaciones muy extrañas, salidas de un cuento de terror. Si no llegaba herida, aparecía un hombre que preguntaba por ella y al cual el mesero odiaba con toda su alma, deseando que se abriera una grieta en alguna parte de la tierra y se lo tragara para siempre y tal parecía que sus deseos se habían hecho realidad, porque el hombre no había aparecido más “El innombrable” como solía llamarlo el muchacho.
Sirvió otra taza de café y apoyó su mano sobre la barra, esa noche iba a quedarse solo, le había cambiado el turno a Livila, no le gustaba que ella estuviera sola en aquel sitio, uno nunca podía saber lo que podría llegar a suceder si se encontraba sola, había locos por todos lados y más sabiendo que ella era propensa a tener mala suerte. Era por eso y sin que Liv se percatara de su presencia, cuando le tocaba el turno nocturno a la rubia, él esperaba en las afueras, como si se tratase de su protector, la vigilaba y una vez que todo estuviera en orden, regresaba a su casa a dormir.
La puerta se abrió de pronto, Jeremy salió de sus pensamientos para encontrarse con un chico que tenía un aspecto terrible. Se acercó al chico –Oye amigo ¿Te sientes bien?- No quería tocarlo, pero notó que por su aspecto algo no estaba bien. La ropa del extraño se encontraba manchada de sangre, no sabía si está era reciente o llevaba varios días, aquello no le gustó y lo hizo notar frunciendo el ceño. Buscó con la vista el lugar exacto de la herida, y si bien no se veía del todo, llevaba lastimado el lado izquierdo. Esto a Jer le dio mala espina, un robo quizá... - ¿Llamo a la policía? ¿Te han robado?- Jeremy tomó rápidamente una silla para que el extraño pudiera sentarse en él, llamaría de inmediato al móvil policial, mientras menos involucrado estuviera él y el bar para Jeremy mucho mejor, no quería verse involucrado en ningún caso de robo o asesinato. El chico no parecía un indigente, aunque su aspecto no era el mejor de todos, la situación en si ya era extraña y Jeremy odiaba que eso sucediera, no le gustaban las situaciones que salían de lo normal…
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Maverick Woodrow el Miér Nov 19, 2014 3:55 am

Una más en su seguidilla de noches de terror. Siempre esperaba que fuese la última. Rick dobló la esquina con dificultad sosteniéndose de un muro. Sus heridas estaban empeorando, sobre todo la de su abdomen que no dejaba de supurar un líquido espeso y oscuro para nada parecido a sangre. En vano había intentado cubrirse el horrible corte con un apósito. Cuando la cubría parecía reaccionar peor. ¿Por qué no se estaba curando? Otra vez tenía tanto calor que su cuerpo entero parecía estar incendiándose, debía ser la fiebre. Las baldosas parecían zigzaguear bajo sus pies y unos puntos negros bailaban alrededor de su campo visual. ¿Empezaría a alucinar de nuevo? Esperaba que no fuese con abejas como la noche anterior. En el peor de los casos, cualquiera que lo viese pensaría que era un simple borracho. Al menos eso le daba algo de consuelo. Sus planes de investigar en el Harvelle's Roadhouse eran pospuestos cada día que pasaba. Sería imprudente dejarse caer sin más, en ese estado, en un bar rodeado de cazadores. Si descubrían su naturaleza sería presa fácil.
Rick no sabía a quién acudir en busca de ayuda. No podía ponerse en peligro. Si algo sabía con seguridad era que no podía confiar en nadie. La única persona a la que conocía en el pueblo era Sebastian, pero él se dedicaba a cazar criaturas de la noche. Era una idea terriblemente estúpida pedirle a un cazador que lo ayudase. No había forma de justificar eso sin confesar que era un hombre lobo y que había sido herido por un arma de plata pura.

Perdió la cuenta de cuántas cuadras había caminado. Se había desorientado y no recordaba como volver a su departamento. Si tenía algo de suerte, quizá encontrase algún hotel donde pasar la noche. Si mal no recordaba, tenía dinero suficiente en alguno de sus bolsillos para pagar, por lo menos, la habitación más austera. Tenía sed, la garganta comenzaba a quemarle. Sentía la lengua como si fuese de papel...
Caminó, observando, el lugar se le hacía conocido pero estaba tan confundido; como si por sus venas corriese un líquido espeso como la miel que le ralentizara las funciones vitales. Quizá había estado caminando en círculos, otra vez. Su mano se encontró con una puerta de vidrio e hizo su mayor esfuerzo para empujarla sin caerse.
Era una especie de cafetería. Ah... era la cafetería. Ya había estado allí y se había topado con esa chica extraña que casi lo había descubierto

La voz de un joven lo alertó. ¿Le hablaba a él? Se oía algo lejano.
– Oye amigo ¿Te sientes bien? -
Rick quiso contestar pero las palabras no parecían terminar de formarse en su cabeza. Un dolor agudo y punzante le subió por el costado haciendo que se encogiese ligeramente. Rick se tambaleó y se sostuvo del muchacho, esperando que no le importase, para llegar a la silla que este le facilitaba.
- ¿Llamo a la policía? -
- No, a la policía no... -
Rick sonaba como un delincuente, como un fugitivo.
Sin saber cómo ni por qué, la figura de la camarera blonda se formó en su cabeza. Qué diablos... Necesitaba ayuda, no importaba de quién. Necesitaba a alguien. A cualquiera. Si moría, todo sería en vano. Se acabaría la búsqueda. Moriría sin encontrar las respuestas que buscaba. El joven no lucía para nada amenazante, quizá había tenido la suerte de caer en un buen lugar, después de todo. Y, sino, estaba a punto de averiguarlo.

Rick se llevó las manos al abdomen y se encogió con un gesto de dolor, casi llegando al borde de la silla. Sus piernas no respondían, las sentía entumecidas.
- La chica rubia... - murmuró. - Necesito su ayuda. -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Sáb Nov 22, 2014 2:00 am

No, a la policía no…” Fueron las palabras que lo alertaron mucho más, si se trataba de algún robo lo más común era que la víctima pidiera que se efectuara el llamado al móvil policial y sin embargo el chico se negaba a que eso sucediera. No le gusto a Jeremy que la situación se viera tan extraña, prefería las cosas más comunes y sin sobre saltos. Enmarcó una ceja, de una forma u otra tenía que avisar a la policía que se encontraba una persona herida en su local.
-No deseo problemas, tengo que avisar a la policía de que estas herido- La situación que estaba viviendo no le gustaba y mucho menos que ahora los clientes comenzaban a hablar entre ellos, no iba bien si se decía que allí albergaban a delincuentes. Estaba frustrado y necesitaba encontrar una solución lo más rápido posible –Mira, no sé qué ha pasado pero no puedes quedarte, al menos deja que llame a la policía y que ellos se encarguen de tu tema- Era lavarse las manos, sus abuelos siempre habían rescatado que Jeremy tenía el corazón noble y que ayudaría a cualquiera que lo pidiera. El chico que tenía delante de él, con sangre seca o no en su ropa, con un aspecto deplorable, le daba más indicios de un ladrón que a una víctima escapando de un agresor y comenzó a imaginarse todo tipo de historias en su cabeza, como que quizá el chico era un asesino en potencia o que quizá estaba siendo buscado por la policía Eso me sucede por no leer los diarios” Se recrimino Jeremy mientras buscaba alguna respuesta y una solución para este problemón.
Notó que el muchacho movía los labios -¿Perdón?- Pregunto tratando de guardar la compostura, había creído que de los labios del chico salían las palabras “la chica rubia” y la única que conocía con esas características era Livila -¿De quién hablas?- Inquirió frunciendo el ceño y cayó en la cuenta de que aquellas cosas extrañas encajaban perfectamente con la chica rubia que él conocía. Livila era propensa a meterse con muchachos con estas características. Se le cayó el alma a los pies y negó con la cabeza. Era en aquellos momentos donde dejaba todo sentimiento amable para sentir miedo, furia y ganas de matarla, no entendía el motivo por el cual Livila se veía envuelta en situaciones como aquellas.
-No puedes quedarte aquí- Se le había escapado de una manera poco cordial, pero era cierto, no podía quedarse frente a donde todos los clientes observaban la situación, como tampoco podía echarlo a la calle en esas condiciones y más sabiendo que él buscaba a la rubia que era la única que podía ayudarlo -¿Por qué tiene que ser ella?- Pregunto molesto, tomándolo por debajo del hombro y dirigiéndolo a la parte de atrás del mostrador, lo llevaría a la cocina y allí esperaría. Abrió la puerta y notó que el ayudante de cocina lo miró con recelo –Lo siento, pero necesito que se quede aquí, hay un asuntillo que necesito arreglar- Le dijo mientras depositaba, sin mucho cuidado, al muchacho herido –Quédate aquí- Regresó al salón donde podía ver como los clientes lo observaban con cuidado, esperando a que Jeremy les diera una explicación, del cual no saldría nada de su boca. Rápidamente telefoneo el número de Livila, mientras pensaba mentalmente que le diría –Liv, soy yo, Jeremy, necesito que regreses a la cafetería, es urgente ¿Si?- Colgó, dejando un mensaje en el contestador de la chica y se quedó allí parado, frente al teléfono. Lo volvió a tomar y marcó nuevamente el teléfono de Livila pero ¿Qué le diría? Colgó y espero, impaciente, tenía un hombre mal herido en la parte de atrás pidiendo por Livila, clientes que esperaban una respuesta lógica y de por si un mal día.
Regresó a la cocina y se quedó mirando al chico, era mejor no sacarle la vista de encima -¿Puedes encargarte del salón? yo me quedaré aquí con él- No quería apartarle la mirada de encima, mientras pensaba en algo, quizá estaba poniendo en peligro la vida de Livila ¿Había hecho bien en llamarla? Y lo envolvió las dudas, quería volver a llamarla y decirle que no, que no se acercara por la cafetería y llamaría a la policía por más que este no quisiera -¿Quién eres?- Espetó con dureza, por más que se encontrará casi pálido, debería contestar las preguntas, acababa de llamar a su amiga para que regresara a la cafetería, quizá con el riesgo de que aquel chico le hiciera daño, al menos tenía que sacarle algo de información.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Livila West el Lun Nov 24, 2014 4:21 pm

No importaba hacia qué lado corriese, la casa de espejos era un callejón sin salida. Sentía que estaba atrapada en una caja que disminuía su tamaño con el correr de los segundos. Le faltaba el aire.
- Tu plan no funcionó y sabes que no me gusta la gente inútil. - espetó una voz femenina.
- ¡Dame más tiempo! -
La chica se río.

- Tuviste tu oportunidad. Sam no confía en ti. Se acabó. -
La casa de espejos comenzó a cerrarse sobre si misma, no sabía hacia donde correr. Pronto el espacio fue demasiado pequeño como para moverse...


Me senté bruscamente en la cama llenando mis pulmones de aire, casi violentamente.
Fue una pesadilla. No fue real. No fue real.
Busqué a tientas la perilla del velador para iluminar el cuarto. Respiré hondo. Lo que necesitaba cuando algo así me pasaba era tratar de tranquilizarme, tomaría un vaso de agua y me volvería a dormir. Miré el reloj sobre la mesa de noche: 3.33. La vida realmente estaba en contra de las buenas noches de sueño que tanto deseaba. Desde mi último encuentro con Ruby, mi vida había vuelto a ser la misma porquería de siempre. Como si todo lo que parecía permanecer dormido y en calma se hubiera levantado para defenderme del enemigo. Aunque a veces las mejores defensas también podían terminar matando al huésped... El sonido de mi móvil llamó mi atención pero colgaron antes de que pudiera atender. Dos llamadas perdidas de Jer. El latido de mi corazón se aceleró. Las llamadas a esas horas de la noche nunca eran indicio de nada bueno. "Nuevo mensaje de voz"

– Liv, soy yo, Jeremy, necesito que regreses a la cafetería, es urgente ¿Si? -

Sin pensarlo dos veces, salté de la cama. Recogí mis jeans de arriba de la silla, me quedé con la misma musculosa que traía puesta y me puse un suéter de jersey a rayas. Me puse las zapatillas y me tomé unos segundos extra para agarrar agua bendita y mi cuchillo. El motel estaba a no más de doce cuadras de la cafetería. Anduve por las calles lo más rápido que pude, trotando por momentos hasta que divisé a la distancia las luces del cartel de entrada y comencé a ponerme cada vez más nerviosa.
Observé, mientras me acercaba, que la poca gente que había conversaba normalmente. Era un buen indicio, eso y el hecho de que no había encontrado el café en llamas con un cartel que decía "Livila, estás muerta"
Entré, haciendo tintinear la campana de la entrada y Matt se volteó desde el salón para observarme. ¿Qué hacía fuera de la cocina? Me saludó con un gesto, como si nada pasase. Si realmente nada pasaba ¿de qué iba ese mensaje tan raro? Empujé la puerta de la cocina en busca de Jeremy, y lo encontré de espaldas hablando con alguien.


- ¿Quién eres? - espetó él, bastante enojado.
Cerré la puerta detrás de mí, haciéndome a un lado para ver con quién hablaba. Ese chico, el raro, que había huido hacía pocos días sin llevarse su pedido estaba sentado en el piso, contra la pared. Y no sólo sentado, casi tirado. El color parecía haber abandonado su rostro hacía bastante, estaba sudando a mares y tenía una de sus manos apoyadas sobre su costado. Su camisa, empapada en un líquido negro que lucía asqueroso y que estaba empezando a gotear sobre el piso. Busqué la mirada de Jeremy pidiendo una respuesta, parecía no haberse percatado de que había entrado. Un gesto duro le cruzaba el rostro de lado a lado. Volví a mirar al chico, que ni siquiera parecía encontrarse en el mismo lugar que nosotros: lucía perdido.
- ¿Qué demonios está pasando aquí? -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Vie Nov 28, 2014 12:43 am

Nada, esa era la respuesta que Jeremy estaba recibiendo de aquel chico que parecía que ya no se encontraba en el mundo de los mortales. Frunció el ceño, su paciencia comenzaba a ser casi nula, tampoco era que tuviera demasiado pero trataba de guardar la compostura. A él no le gustaban las situaciones extrañas, lo ponían incomodo, solamente le parecía atractivas cuando leía algún cómic, como Constantine, donde los demonios y los ángeles eran puro cuento, donde un “héroe” trataba de que existiera la paz en la tierra, usando métodos cómicos e irónicos pero esto…esto no podía estar pasando en realidad y cada vez que sucedía se encontraba metida Livila, eso era lo que más lo angustiaba, no podía comprender el motivo por el cual ella siempre se tenía que ver envuelta en esas situaciones tan extrañas.
Quería llamar a la policía, pero sentía pánico de que si lo llegaba a hacer y aquel muchacho se le escapara el nombre de su compañera, ella se vería en problemas y Jeremy deseaba que al menos tuviera una noche tranquila, era evidente que no. Que Livila se veía envuelta en problemas como estos y que por más que el mismo Jeremy quisiera evitar que pasara era imposible –Tal parece que no voy a recibir respuesta tuya- Las palabras que se desprendieron de la boca del chico fueron oscas y directas, estaba agotado y la situación no lo ayudaba. Su moría de curiosidad, pero también se moría de miedo.

Se escuchó que alguien abría la puerta de la cocina, pero Jeremy no le prestó atención, concluyo que debía de ser Matt terminando algún pedido que este había dejado pendiente cuando decidió meterse en la cocina a interrogar al chico que no soltaba palabra alguna y eso le estaba comenzando a molestar demasiado. No quería abusar de él, sabía que si Matt estaba por allí y lo veía sacudiendo a un desconocido que estaba mal herido quedaría bastante mal, se tenía que calmar un poco. De pronto escuchó una voz que la pareció familiar. Se giró para dar con la presencia de Livila, puso los ojos en blanco y lanzó un suspiro –Que bueno que estés aquí, exactamente me estaba preguntando lo mismo ¿Qué demonios está pasando aquí?- Jeremy la miró con el ceño fruncido, no reflejaba en su rostro el enojo que debía de tener con ella, porque era evidente que no podía, sentía más que nada una frustración y un miedo que le calaba hasta los huesos –Este chico está preguntando por ti ¿Quién es? ¿Por qué pregunta por ti? ¿En qué lío estás metidas esta vez?- Sonaba a un padre que protegía a su hija, pero realmente Jer se preocupaba por Livila, quería que no se viera envuelta en situaciones tan complejas y extrañas como las que estaban sucediendo en la cocina.

Dejó descansar su cuerpo en una de las paredes llenas de azulejos y la miró mientras cruzaba los brazos –No quiere soltar palabra. Tengo que llamar a la policía y que se encarguen ellos- Era mejor desechar los problemas, vivir lo más lejos de ellos lo que fuera posible. No quería escuchar que Livila lo conocía y que necesitaba convertirse, también, en el ángel guardián de un chico que apenas conocía, se jugaba un dedo de la mano derecha de que era así –Dime por favor que no lo conoces- Está vez se le endureció la mirada, realmente esperaba que de los labios de su amiga salieran las palabras que lo aliviarían.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Maverick Woodrow el Dom Nov 30, 2014 3:19 am

No tenía idea a qué venía la imagen de esa joven en su cabeza. Quizá, la plata que ahora corría por sus venas, intoxicándole, le hacía imaginar cosas. Alucinaciones. Esa chica era una de las últimas personas a las que había visto, sin contar a la cazadora que le había salvado la vida. Más bien, se habían salvado la vida mutuamente. Tal vez, siendo un recuerdo inconsciente, esa chica era lo único que su cerebro maltrecho lograba recordar de sus últimos días y lo reproducía una y otra vez.

El chico se mostró bastante molesto ante la mención que Rick hacía acerca de esa chica. Quizá era su novio y se estaba metiendo en un grave problema. Lo único que faltaba era que le dieran una paliza, aunque el mesero no parecía ser de esos que se aprovechaban de alguien en clara desventaja. A pesar de eso, el chico parecía querer cumplir con lo que Rick solicitaba pues lo arrastró hasta la cocina sin más. A Rick no le gustaba causar problemas, mucho menos peleas, era una persona solitaria que siempre buscaba aislarse (ni siquiera tenía amigos) pero, si planeaba sobrevivir, necesitaría la ayuda de alguien.
Rick se recostó apoyando parte de su espalda sobre la pared. La sangre no brotaba a borbotones, como al principio, más bien parecía estarse coagulando pero, por algún motivo, la herida no estaba sanando. Se llevó la mano hacia la camisa manchada. Sentía un dolor tan profundo que se creía al borde del desmayo y, peor que eso, era la debilidad y la pesadez que sentía en el cuerpo; como si su sangre se fuese tornando cada vez más espesa.

- ¿Quién eres? - espetó el chico, en un tono casi violento.
Rick tenía la boca seca y hablar le suponía un esfuerzo increíble. Se le estaba empezando a dificultar la respiración. Aún en ese estado, no estaba seguro de qué tanta información debía darle al chico o, incluso, a la chica pero era injusto pretender ayuda sin darles nada a cambio. El chico quería una respuesta, la exigía. Eso quedaba implícito. Justo cuando estaba a punto de decir que no era un ladrón, la campanilla de la puerta de entrada sonó y, en cuestión de segundos, la puerta de la cocina se abrió dejando entrever una cabellera rubia: la chica. Su vista se tornaba confusa, por momentos.
Aún sentado, sintió que se mareaba, como si el piso se moviese en círculos. Apoyó la mano que tenía libre en el piso pero eso no lo ayudó a recuperar la estabilidad. Oía a la distancia y no muy claro que los dos discutían sobre qué era lo que pasaba. Lo mínimo y más corriente que cualquiera hacía si un desconocido se presentaba en medio de la noche, agonizando, era hacerse más de una pregunta.

Creyó oír nuevamente que el chico mencionaba a la policía.
- No soy... un... ladrón. L-lo juro. - titubeó, Rick.
Tosió tratando de aliviar el nudo que le subía por la garganta pero fue en vano y se ganó una buena oleada de dolor que le recorrió todo el cuerpo. Había dejado de sentir ese calor abrasador y, si bien sudaba a mares, empezaba a sentir frío. ¿Cómo les explicaba a dos personas comunes y corrientes que era un hombre lobo que había sido herido con un arma de plata? Peor aún ¿Cómo obtenía la ayuda que necesitaba sin contar la verdad?
- Necesito...
¿Qué necesitaba? Ese era el punto. No sabía de nada que pudiese curar una herida de ese calibre. Hasta donde sabía, la plata era mortal para los lobos. Tosió y observó como el piso se salpicaba del color escarlata de la sangre. Se llevó la mano a la boca. Tenía que hacer algo: de inmediato.
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Mensaje  Livila West el Mar Dic 02, 2014 1:04 am

Jeremy parecía al borde del colapso y lo entendía. Todo lo extraño que nos rodeaba siempre parecía estar asociado conmigo. Aunque la verdad, no tenía ni idea de qué tenía que ver ese chico conmigo; que se defendía de las inquisiciones de Jeremy, con la poca fuerza que le quedaba, diciendo que no era un ladrón. Un ladrón hubiese entrado con un arma exigiéndonos dinero, no estaría tirado en el piso suplicando ayuda. ¿Qué estaba pasando? ¿Quién era?
- ... ¿Por qué pregunta por ti? -
¿Qué?
- ¿Por mí? Ni siquiera lo conozco. -


– No quiere soltar palabra. Tengo que llamar a la policía y que se encarguen ellos. -
Jeremy atropellaba las palabras unas contra otras, estaba claramente ansioso. Lo tomé por ambos brazos para hablarle sin que el otro escuchase. Él rogaba que no lo conociese y, por primera vez, así era. Era la primera vez que no tenía idea de qué pasaba.
- Hey, tranquilo. - pensé un segundo. - Sé quién es y tú también... pero no lo recuerdas. - Jeremy se mostró confundido. - La semana pasada te hablé sobre un chico que se fue sin su pedido. Era él. - dice, haciendo un ademán con la cabeza.
Su mirada se veía dura como si se estuviese debatiendo entre darme la razón o golpearme.
- Creéme. No tengo idea de qué se trata todo esto. -
No entendía qué tenía que ver con alguien a quién le había servido un café en toda mi vida. ¿Por qué querría mi ayuda en lo que fuera que le hubiese pasado?
- ¿Qué le dijiste a Matt cuando entraste aquí con este tipo? - le pregunté, confundida.

El chico habló, apenas con un hilo de voz, antes de toser violentamente salpicando el piso de sangre. ¿Qué diablos estábamos haciendo? Mientras discutíamos por un sin sentido, había alguien que había venido buscando ayuda (no importaba el por qué) y estaba en problemas. Le dediqué una mirada de disculpa a Jeremy y me mordí el labio inferior. Sabía cuánto odiaba todo eso, lo que no sabía era por qué no podía evitar ser el centro de todos los problemas. A veces sólo quería ser una chica normal.
Me acerqué al chico que parecía estar a punto de perder la conciencia. Quería preguntar quién era y por qué quería mi ayuda pero temía perder más tiempo y que mi ayuda, si es que podía brindársela, fuese en vano. Me puse en cuclillas y le di unos golpecitos en la cara.
- Hey. Mantente despierto. -
Le desabroché rápidamente la camisa y corrí la tela para tener una buena visión de la fuente de la hemorragia. Era una puñalada. Sabía muy poco de armas pero esa no parecía una herida común y corriente. Los bordes parecían cauterizados, como si lo hubiesen quemado con algo. Un líquido espeso como alquitrán manaba de la herida muy lentamente. Me acerqué despacio pasando las yemas de mis dedos por las líneas delgadas que nacían de la herida extendiéndose en la piel de alrededor. Era como un dibujo.

- ¿Qué rayos es esto? - murmuré.
Me volteé para mirar a Jeremy.
- No creo que la policía pueda ayudarnos en esto. -
Volví mi mirada al chico, un hilo de sangre le resbalaba por la comisura de la boca. Lo tomé suavemente por la barbilla para enfocarlo hacia mí.
- ¿Quién eres? -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Mar Dic 16, 2014 9:13 pm

Para Jeremy lo más sencillo era no pensar en que allí se encontraba un ser que no conocía y fingir que era invisible, que no existía ningún peligro que le atormentará la cabeza, de igual manera le estaba resultando muy complicado.
Enmarcó una ceja y se cruzó de brazos para mirar a Livila que ahora mencionaba que conocían al chico que estaba gimiendo de dolor. Estaba buscando las palabras indicadas para no herir a su amiga, pero realmente no encontraba ninguna agradable que pudiera soltar –Claro- Comentó colocando una mueca en su rostro mientras clavaba la mirada en la rubia. No le importaba que el sujeto tuviera una bomba y todos estallaran, su único propósito era que Livila se alejará de todos aquellas situaciones tan extrañas que ponían los pelos de punta a cualquier persona que fuera impresionable.
Cuando ella mencionó al chico que se alejó del sitio sin haberse tomado la molestia de probar el desayuno que Livila había estado probando pero que raramente había pagado, se giró un poco para ver al muchacho –Es verdad, ahora recuerdo- Comentó mucho más fastidiado que antes ¿Con qué derecho regresaba a la cafetería? Y ¿Por qué en ese estado? Frunció el ceño y regresó su mirada a la chica rubia, fingiendo que no sentía ningún mal estar -¿Y por qué regresa? ¿Qué quiere de ti?- Quería respuestas, pero encontraba muchas más incógnitas, algo dentro de él le decía que las respuestas que estaba buscando no iban a ser satisfactorias.

Su atención se vio dirigida de nuevo al chico castaño, quién ahora tras una tos había llenado el suelo de sangre. Jeremy chasqueó la lengua y abrió bien en grande los ojos, para él toda la situación era una pesadilla –Tendremos que hacer algo. No quiero sonar extremista, pero si el sujeto se muere aquí tendemos problemas, Liv- No le estaba deseando la muerte, a nadie podría deseársela. Sólo a una persona a la cual no soportaba, ese hombre que ya hacía un año que ya no rondaba por la vida de Livila. Jeremy no le deseaba la muerte, pero quizá si que un extraterrestre se lo llevará lejos o que lo enviarán a Marte.
Notó como Livila se acercaba al desconocido y le desabrochaba la camisa, una panzada de celos se apoderó de él, pero lo controlo lo mejor posible -¿Qué tan grave es?- Preguntó mientras evitaba mirar la herida que debía de estar horrible y que de seguro iba a necesitar asistencia médica.

Dejó escapar un suspiro y mantuvo todo su autocontrol para tomar valor y acercarse también. La herida era extraña. Nunca en su vida había visto una apuñalada, salvo en películas y estaba seguro de que no tenían ese aspecto tan extraño. Frunció el ceño y negó con la cabeza, no podía darle una explicación a lo que estaba viendo –En eso estoy de acuerdo contigo, no creo que la policía nos pueda ayudar- Le costaba mucho decir aquellas palabras porque su único objetivo era quitarse el problema de un desconocido de encima, sin embargo ahora estaban allí en la cocina con un desconocido que no soltaba palabra alguna y que tal parecía estaba metido en problemas -¿Qué hacemos Liv? No podemos no hacer nada. Además ¿Qué puedes hacer tú? Por algo está aquí- Abrió bien en grande sus ojos y la contempló, pero esta vez no era una mirada molesta, sino de preocupación –No quiero que te veas involucrada en esto- Se mordió el labio inferior, mientras Livila ahora le hablaba al chico que era un completo desconocido y que quizá los metería en problemas.

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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Maverick Woodrow el Vie Dic 19, 2014 1:06 pm

La poca lucidez que quedaba en el cuerpo de Rick era suficiente para hacerlo sentir un estúpido. Casi se arrepentía de haber acudido en busca de ayuda. Recurría a esa medida porque era obvio que la necesitaba. Hasta ese día, siempre había sabido valerse por si mismo. Claro está, nunca había estado en una situación que pusiera en peligro su vida de esa manera.  No estaba seguro de poder obtener la ayuda que necesitaba sin revelar algo de información. Su condición era algo que no podía confiarle a cualquier desconocido.
Escuchó como los jóvenes discutían. No le interesaba saber si era el culpable de esa discusión. El seguía estando en desventaja. Era egoísta, sí. Era una de las cualidades que lo caracterizaba. La chica negaba conocerlo. Era razonable. Él ni siquiera estaba seguro de por qué la recordaba tan claramente. Seguramente, la chica veía tantos rostros en un día que era incapaz de recordar con claridad a todos los clientes que pasaban por el lugar. Por otra parte, el chico seguía insistiendo en recurrir a la policía. Era exasperante y repetitivo. Distinto de ella.

Las palabras llegaban de manera confusa a sus oídos. Parecía a punto de perder el conocimiento y luchaba contra eso. En cuanto la tos violenta lo sacudió, la rubia se acercó poniéndose junto a él. Apenas sintió cuando sus dedos le rozaron la cara. Ella tenía las manos bastante frías. El chico seguía mostrándose reacio a su presencia. No estaba del todo errado. En su lugar, Rick no sabría como proceder si un desconocido se le aparecía en ese estado, pidiendo ayuda. Volvió lentamente en sí cuando la chica comenzó a levantarle la ropa. No lo negaba, era atractiva, pero ese no era el momento para pensar en hacer sociales. El rostro de la chica lucía algo duro. ¿De verdad la herida lucía tan mal como se sentía? Porque sentía que se estaba muriendo. La chica volvió a pasar sus dedos helados sobre la piel de Rick. Al parecer, dada la confusión que mostraba, tampoco sabía qué hacer y el chico no parecía tener mucha más idea. Genial, había usado sus últimas fuerzas para caer en un lugar donde nadie tenía la menor idea de cómo ayudarlo.

El chico denotaba en su voz la urgencia de proteger a la chica y la presencia de Rick no la era para nada grata. La chica sujetó firmemente a Rick provocándole un profundo dolor. Apenas logró distinguir como un destello plateado en el dedo de la rubia pasaba frente a sus ojos. Le exigía una respuesta y parecía mucho más persistente que el muchacho. ¿Cómo apaciguaba la curiosidad de esos dos sin ponerse en peligro? ¿Le harían daño si descubrían lo que era? El muchacho no le preocupaba, lucía bastante enclenque. La chica, en cambio, si podía jactarse de poseer la tenacidad de una joven cazadora.

- Mi nombre... es... Rick. - balbuceó. - Necesito fu... fuego. -
Sonaba completamente loco pero era lo único que se le venía a la cabeza. Una vieja leyenda relataba que algunas heridas inflingidas por plata, y algunas hierbas mata-lobos, podían curarse con fuego. En la mitología antigua, el fuego era visto como un elemento de purificación. Era una locura pero, estando al borde de la muerte, no se privaría de cometer cualquier idiotez. No estaba seguro de poder soportar el dolor si trataba de curarse a sí mismo. Tampoco sabía qué pasaría si se prestaba a la ayuda de los dos jóvenes. Era consciente de que su fuerza no era la de un humano normal. Lo último que quería era huir del lugar dejando dos cadáveres destrozados y las paredes salpicadas de sangre.
Se incorporó con bastante dificultad, sujetándose de la pared y se acercó cojeando a una silla donde medio se sentó, medio se desplomó.

- Tú. - le habló al muchacho. - Consigue algo... resistente para... atarme. - tosió.
Pudo ver el desconcierto cruzar el rostro de ambos y rogó por no estar en presencia de dos escépticos de lo sobrenatural porque no tenía tiempo para perder explicando historias.
- Rubia... traba la puerta. -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Livila West el Sáb Dic 20, 2014 1:30 pm

Me sentía culpable por esa situación que no era capaz de manejar. Odiaba hacerle esas cosas a Jeremy. Él era tan bueno comigo y yo sólo se lo pagaba siendo ingrata. No me sorprendería si algún día decidiese mandarme a volar y tenía que reconocer que eso me dolería. Había sido mi único amigo por años y me importaba más de lo que quería reconocer. Sentía que le hacía daño y eso me dolía a mi también.
Jeremy hacía demasiadas preguntas y no poder responderlas me ponía más nerviosa. Ambos teníamos las mismas dudas. La herida del chico lucía terrible. Jamás había visto algo así y, por supuesto, no tenía idea de que hacer. Lo único que lo preocupaba a Jeremy era que nos metiésemos en problemas con la policía. Eso, creía yo, era el menor de nuestros problemas. Si el que había hecho eso seguía merodeando, no nos convenía que viniese a comprobar que tan bien había terminado su trabajo.

Aún dándole la espalda, sabía que Jeremy estaba evitando a toda costa observar. Odiaba cualquier cosa que implicase sangre.

- ¿Qué tan grave es? - preguntó.
- Luce horrible. Yo no... tengo idea de qué clase de arma puede hacer algo como esto. -
El chico parecía sumido en su propio mundo paralelo, como si sus sentidos fuesen ajenos a los estímulos que los rodeaban.

- ¿Qué hacemos, Liv? -
Ojalá supiese que responder.
- No quiero que te veas involucrada en esto. -
Tampoco yo.
Como deseaba no haberlo involucrado jamás en todos esos sucesos sobrenaturales que siempre me rodeaban. Noté la urgencia por evitar el contacto que el chico demostró en cuanto toqué su rostro. Y observé como una llaga enrojecida se dibujaba en una de sus mejillas. ¿Qué...

- Mi nombre... es... Rick . -

Con que Rick, eh... Teníamos al menos un dato del misterioso sujeto. Si ambos íbamos a arriesgar nuestro trasero por alguien, al menos era bueno saber su nombre.
Si había escuchado lo que creía que había escuchado ese tipo estaba loco. ¿Fuego? ¿Acaso quería fumar un último cigarrillo antes de morir? ¿Qué clase de pedido era ese? Lo vi incorporarse torpemente y me aparté de su camino. Luego de tambalearse varios pasos, se desplomó sobre una silla. No lucía mucho mejor pero al menos tenía la fuerza suficiente para moverse un poco.
Si parecía bien predispuesto a sentarse a dar órdenes. ¿Quién se creía que era? Le ordenó a Jeremy, con voz suave pero firme, que consiguiese algo para ¿atarlo? Fruncí el entrecejo confundida tratando de averiguar que plan se traía entre manos el tal Rick.


- Rubia...
¿Rubia? Ni siquiera escuché el final de la frase. Me acerqué, precipitada y lo sujeté por la muñeca
- Escúchame, idiota. Será mejor que empieces a hablar...
El muchacho dejó escapar un grito y sacudió el brazo para zafarse de mis dedos. No entendía que era lo que le había hecho hasta que miré mis manos. La única pertenencia valiosa que poseía brillaba tenuemente con toda su simpleza en mi dedo mayor: el anillo de plata que mi abuela me había regalado al cumplir dieciséis años.

Las piezas encajaron en mi cabeza como engranajes girando uno contra el otro. Una rabia inmensa se apoderó de mí. Un año atrás le había cerrado la puerta a lo sobrenatural. Casi había muerto a manos de un trickster y al despertar, sin saber cómo ni por qué, había jurado alejarme de todo lo que me había llevado por ese mal camino. Entonces... ¿QUÉ DEMONIOS HACÍA UN HOMBRE LOBO EN LA CAFETERÍA? Estaba enfurecida. Aún sabiendo que mi fuerza física era insignificante comparada con la de aquel sujeto sentía deseos de abofetearlo. Quería saber quién lo había enviado a buscarme, para quién trabajaba pero, en lugar de eso, me encontré retrocediendo rápidamente hasta que mi espalda chocó contra el cuerpo de Jeremy. Instintivamente, busqué a tientas su mano para apretar sus dedos entre los míos. Dejé escapar una respiración algo forzada. Me preguntaba si Jeremy estaba tan confundido como yo pero no me atrevía a darle la espalda a ese sujeto. Aún estando débil parecía aterrador. No quería involucrar a Jeremy en nada más. No podía meterlo en eso.
- Jer... Haz lo que dice. -

Caminé lentamente hacia la puerta. De repente, mis pies parecían haberse convertido en dos bloques gigantes de cemento. Observé en puntillas por el cristal que todo siguiese en orden en el salón. Giré el  cerrojo. Click. Me volteé apoyando la espalda sobre la puerta y observé a Jeremy mientras me repetía mentalmente cuanto sentía haber arruinado su vida.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Miér Dic 31, 2014 1:31 am

Jeremy comenzaba a sentir unos interminables celos cuando se percató de que los dedos de Livila tocaban la piel del chico. Se mordió el labio inferior y se limitó a no mirar. La herida, incluso se veía realmente fea desde la distancia en la que se encontraba el chico, hasta sintió cierta impresión de verlo, no era lo mismo que una película de acción, donde la sangre, las heridas y todo lo demás era simplemente mentira, en cambio toda aquella pesadilla era de verdad –Es terrible- Murmuro mientras fruncía el ceño tratando de no fijar mucho tiempo en la herida que incluso sin hacer ese comentario realmente idiota se daba cuenta de que la herida era realmente horripilante y quizá hasta mortal para cualquier persona normal –No quiero parecer un loro que repite mil veces lo mismo, pero Liv hazme caso ¿Quieres?. Es necesario llamar al menos una ambulancia- Su voz denotaba impaciencia, cuanto antes se quitarán aquel problemita de encima mucho mejor para él, quién sentía la urgencia de hacerlo desaparecer de la faz de la tierra y que nunca más regresara preguntando por la chica rubia, quería protegerla de cualquier maldad que existiera, pero Jeremy sabía mejor que nadie que por más esfuerzo que pusiera nunca podría salvarla de todo.

Se soltó de los labios del chico el nombre –Al menos recuerda su nombre- Sí, había sido sarcástico en un momento tan crucial como aquel, pero para Jeremy aquel chico era una amenaza y algo dentro de él comenzaba a pujar la idea de que no era un ser muy bondadoso y mucho menos que perteneciera a alguna especie de iglesia. Jer abrió los ojos tan grande que parecía que se le iban a salir de su órbita -¿Para qué necesita fuego?- Le pregunto a Livila, como si ella realmente supiera la razón por la cual el chico extraño necesitara ese tipo de objetos.
Perplejo, esa era la palabra correcta que describía el desconcierto que tenía Jeremy en aquellos momentos, primero pedía fuego y ahora le daba órdenes. Se cruzó de brazos y se quedó mirándolo –Livila- Era todo lo que iba a decir, pero esta fue mucho más rápido que las palabras de Jeremy, ella lo había tomado por la muñeca y Woo! Le estaba dando su merecido. Sin poder evitarlo se sonrió, le gustaba mucho esa parte de ella, aunque la veía aun tan frágil que era necesario protegerla. La situación se volvió confusa y eso lo altero. Volvió a fruncir el ceño mientras un silencio invadía la cocina. “Qué silencio tan incómodo” se dijo el muchacho para sí, mientras se descruzaba de brazos y veía como Livila se acercaba a la puerta y ponía el cerrojo. La sorpresa lo asaltó de inmediato ¿Por qué ella había cambiado de parecer? –Es mejor que no haga preguntas ¿Cierto?- Pregunto con cierto aplomo en su voz y tras dejar un suspiro molesto, busco entre el cobertizo de la limpieza algunas sogas y cosas que pudiera ayudar para sujetar al hombre.
Había visto muchas películas de acción, si bien no tenía mucha idea de cómo realizar un buen nudo, se podía realizar con facilidad. Le ató las muñecas y los pies, se suponía que debía ser así, lo único que le faltaba al día y que iba a ser la frutilla del postre era, que en cualquier momento entrará la policía y que fueran todos presos porque tenían a un hombre cautivo, no sólo herido, sino que atado de pies y manos –Espero poder despertar y que todo sea una pesadilla- Murmuró por lo bajo, realizando el último nudo. Se acercó al oído de Rick –Realmente hermano, espero que te esfumes rápido- Comentó con enojo, alejándose y acercándose a Livila -¿Y ahora Capitán Kirk?- Preguntó haciendo alusión a Star Trek , esperando a que ella le diera alguna pauta. Quería sentirse seguro frente a ella, pero realmente tenía miedo, lo que estaba viviendo era más una parte de Saw que la vida misma.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Maverick Woodrow el Vie Ene 02, 2015 10:25 pm

Rick sacaba fuerzas de donde no las tenía para hablar con voz firme. Sabía que si el joven saltaba en defensa de la chica, no tendría ninguna chance contra él. La mitad de su cuerpo había comenzado a entumecerse. Los jóvenes debatían entre si, murmurando; por momentos levantando la voz. ¿Que acaso no veían que no tenía todo el tiempo del mundo? El chico insistía en hacer uso de la fuerza pública. Primero había querido llamar a la policía, de momento, le parecía una mejor idea llamar a una ambulancia. Si algo le quedaba claro a Rick era que ese tipo era un completo imbécil. Definitivamente, la chica era su única esperanza.
La rubia lo sujetó bruscamente marcando su piel con el anillo de plata y, cuando finalmente comprendió de qué se trataba todo eso, Rick decidió aprovechar esa ventaja. La realidad era que, en esas condiciones, Rick no era capaz de matar ni a una mosca, pero no necesitaba eso. Si actuaba bien, sólo sería necesario hacerles creer lo que podía llegar a hacerles para tenerlos a su merced. Si su loco plan funcionaba, tendría la fuerza suficiente para salir pitando del lugar en menos de una hora y no sería necesario lastimar a nadie. La rubia había pasado de ser amenazante a estar algo asustada en menos de dos minutos. Definitivamente, sabía con lo que estaba lidiando. No obstante, no tenía madera de cazadora y, si lo era, era una muy fácil de disuadir.

A regañadientes, el chico rebuscó en un armario y se hizo de una buena cantidad de sogas y artilugios que sirvieron de amarre para inmovilizar a Rick. Debía reconocer que el joven era fuerte, sus nudos eran bastante firmes. Ahora Rick tenía cada pierna atada a una pata de la silla y las muñecas cruzadas detrás de su espalda. En las condiciones en las que se encontraba eso sería suficiente para contenerlo. El tal Jeremy, creía haber escuchado que así se llamaba, profirió una suerte de amenaza y Rick habló, deseando que sus palabras fuesen suficientes para amedrentarlo.
- Si hacen lo que les digo, tu novia se queda en una pieza. - murmuró, de forma que solo el chico pudiese escucharlo.
Rick rebuscó con la mirada hasta dar con unos hierros puntiagudos que reposaban sobre una mesada.
- Tú. - le dijo a la chica. - Calienta esos. - señaló con un ademán de cabeza.
Aunque estaba firmemente atado, estiró la espalda para asir los brazos fuertemente contra el respaldo. No sabía cómo reaccionaría su cuerpo al dolor ni que podía llegar a hacerles a esos dos. Volvió su vista al joven.
- Busca un trapo o algo para ponerme en la boca. No queremos espantar a los clientes. ¿Verdad? -

Si eso no funcionaba, sin duda lo mataría. De cualquiera de las dos formas, ambos estaban a punto de ser testigos de algo completamente descabellado. Pescó a la rubia examinándolo, confundida, como si no supiera que seguía a continuación. Decidió apretar sólo un poco más para ver qué efecto causaba en ella, esperando que no fuese un colapso nervioso, antes de que el chico metiese el trapo en su boca.
- No juegues a la inocente, cazadora. Ya sabes qué hacer. -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Livila West el Miér Ene 07, 2015 12:11 am

Repentinamente, me encontraba caminando sobre la delgada línea que dividía el estar asustada de paralizarse por completo. El muchacho, Rick, claramente no se encontraba en su mejor momento pero, aún así, debíamos ser cautelosos. ¿Debía advertirle a Jeremy? Siempre había creído que cuanto menos supiera era mejor para él pero no me gustaba sentir que lo dejaba desprotegido. Si algo pasaba, algo muy malo, no podía dejar que no supiera como defenderse. Quería que Jeremy sintiese que confiaba en él, que no lo trataba como si no supiera manejar las cosas. Me gustaba creer la falsa ilusión de que si ese loco se transformaba, realmente tendríamos alguna posibilidad de que nuestras tripas no terminaran decorando el lugar. ¿Había luna llena? No lo sabía.

Jeremy se encontraba entre intrigado y al borde de la locura. Por un momento temí que se le ocurriese golpearlo.

- Livila. - me reprendió.
No necesitaba más que eso para saber que me estaba llamando la atención, regañando, como un hermano mayor reprende a su hermana cuando está haciendo algo que no está bien.

– Es mejor que no haga preguntas ¿Cierto? -
A veces no entendía como hacíamos para leernos perfectamente el uno al otro sin necesidad de hablar. Sabía interpretar perfectamente mis silencios y yo los de él. Me mordí el labio inferior con nerviosismo.

Jeremy avanzó con determinación para atar a Rick a la silla. Si tan sólo supiera lo inútil que sería eso si se salía de control. No entendía por qué le pedía eso. ¿Estaría demasiado débil como para defenderse o estaba tratando de engañarnos? Rick habló demasiado cerca de Jeremy y no pude escuchar lo que le decía. La pregunta de Jeremy llegó seguida de una nueva orden que obedecí sin titubear, aún cuando no sabía de qué se trataba. Moví las manos tratando de no ser brusca y puse los dos hierros, uno junto a otro, sobre el anafe encendido que dejaba flotar levemente las dos llamas perfectamente azules.
El joven comenzaba a ponerse en plan tétrico y me tenía con los nervios de punta. ¿De qué rayos se trataba su juego? Había caído en muy mal plan a pedirnos ayuda a nosotros. Me acerqué a Jeremy por la espalda y puse mi mano en su hombro para hablarle al oído. Traté de hablar en el tono más inaudible posible y esperaba que Jeremy no reaccionase de la peor manera, porque eso podía costarnos mucho.
- Es un hombre lobo. -

Odiaba todo eso. Todo apestaba por mi culpa. ¿Por qué siempre tenía que arruinar lo poco que tenía? Lo único... No entendía cómo había llegado al punto de tener un comportamiento tan egoísta que comprometiese a alguien más. Nunca había querido arrastrarlo conmigo. De verdad, era lo último que hubiese querido.
Una nueva orden se dejó oír. ¿Qué demonios tramaba este loco? Observé los hierros al rojo vivo sobre la llama y volví a observar a Rick con el ceño fruncido.

- No juegues a la inocente, cazadora. Ya sabes qué hacer. -

Claro que sé que hacer, maldito demente. Debería llamar a... alguien que te patee el trasero por mí.
Observé la herida desde mi lugar. Era como una puñalada... Lo único que se me ocurría con un hierro al rojo vivo era cauterizar una herida pero esa era una herida más profunda que extensa... ¿Acaso quería...
- ¿Qué carajo? - me pasé una mano por el cabello. - Estás loco. No voy a apuñalarte... demente. -
No quise decir eso, no quise involucrarlo más de lo que ya estaba pero necesitaba que alguien más cuerdo que yo manejase la situación.
- Jeremy, haz algo. -
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Jeremy Huddleston el Lun Ene 26, 2015 12:22 am

Jeremy enmarcó una ceja. Las palabras del muchacho lo habían sorprendido y se vio reflejado en su rostro –Ni se te ocurra tocarle un pelo a Livila ¿Me has escuchado?- Estaba furioso y más si alguien se metía con la persona que para él era importante. Aunque algo le inquietaba ¿Por qué había remarcado que ella era su novia? ¿Eso parecían? Meneó la cabeza para alejar aquellos pensamientos idiotas que se colaban en aquel momento tan crucial. De algo estaba seguro, que si aquel chico se atrevía a hacerle algo a Livila, correría la peor suerte, aunque tuviera que ir a la cárcel luego.
-Demasiadas ordenes da este- Comentó Jeremy que lo invadía el mal humor, mientras veía como las únicas dos personas en la cocina iban y venían a conveniencia de aquel que se encontraba atado y le surgió una repentina idea ¿Y si lo dejaban allí atado y se marchaban para llamar a la policía? Era una buena idea. Podía amenazarles todo lo que quisiera, pero no podría librarse de las ataduras y no se acercaría a ellos.
-Eres muy molesto- Meneó la cabeza y se acercó al mármol de la cocina, donde descansaba un repasador –Espero que se encuentre sucio- Murmuró ofuscado. Se parecía mucho más a un pequeño enojado porque no le cumplían sus caprichos, que un muchacho de la edad de Jeremy.
Escuchó las últimas palabras del molesto hombre y sin contemplaciones le metió el trapo en la boca para que no pudiera oír más sus palabras. De igual manera no iba a comentar el hecho de que aquel extraño la llamara cazadora, eso significaba que él también estaba metido en aquellos asuntos oscuros y que quizá podría estar vinculado con el innombrable.

Jeremy notó que una mano le tocaba el hombre y sintió un escalofrío. Se percató de que era Livila quién estaba realizando aquel acto y una sonrisa apenas perceptible apareció en su rostro. Se acercó lentamente al oído y le dijo las palabras que paralizaron el corazón de Jermey -¿Un…un qué?- No podía salir de su asombro, realmente esperaba que Livila comenzará a reír a carcajadas y que le dijera que era simplemente una broma que le estaban jugando, o que de la nada apareciera una cámara oculta y que comenzarán todos a reírse. Fijó los ojos en la rubia y se percató que lo que le estaba diciendo ella, no era nada más y nada menos que la pura verdad, aquella que Jeremy tanto temía –Pero…pero eso no existe. Son criaturas inventadas en los cuentos- Parpadeó para salir de su asombro. Una voz en su cabeza le recordaba que estando con Livila solía vivir las anécdotas más insólitas que a un ser humano puede pasarle –No, no quiero saber más- Frunció el ceño y se alejó cuanto más pudo. Se encontraba dubitativo. Ayudar a Livila implicaba verse involucrado en situaciones como estas y no ayudarla sería el fin para Jeremy “Quiero estar con ella” se repetía una y otra vez.

Meneó la cabeza para desprenderse de sus pensamientos, no era momento para verse involucrado en ningún drama romántico. Fijó la mirada en Livila, que se quejaba de que ella no lo apuñalaría –No te preocupes, yo sí puedo- Y sin saber de dónde conseguía las fuerzas necesarias. Tomo los hierros que se encontraban sobre el fuego, le ardía en la mano pero aun así no flaquearía, protegería a Livila aunque dependiera su vida de ello. Se acercó con paso rápido y concentró su mirada en el hombre amarrado –Espero que te duela mucho- Y sin decir nada más, el hierro ardiente tocó la piel de aquel muchacho. El ruido y el olor eran horribles, logrando que Jeremy perdiera poco a poco las fuerzas que anteriormente había conseguido y que su estómago estuviera al borde de largarlo todo.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Maverick Woodrow el Sáb Ene 31, 2015 12:44 am

El muchacho se mostró bastante furioso ante la mención de la tal Livila. Parecía que había tocado la fibra sensible a la que tanto quería llegar. Hubiera querido reírse pero incluso respirar le provocaba algo de dolor. Ese idiota no tenía ninguna chance contra él. Si hubiese osado amenazarlo estando Rick en su mejor forma, le hubiera cortado la garganta sin siquiera mover un músculo. Livila se rehusaba a seguir sus órdenes. Por momentos se mostraba confundida pero sin dejar de ser determinada. El chico era un cobarde. ¿De verdad pensaba ganarse así la atención de cualquier mujer? ¿Acaso no veía que lucía como un niño asustado?

Ambos intercambiaron unas palabras que, Rick no alcanzó a oír, pero fueron suficientes para que el muchacho cambiase completamente de actitud. Casi se interponía en su campo visual para que no pudiese observar a Livila, la cual se negaba a cooperar o a dar cualquier indicio de querer solucionar el problema en el que, quisieran o no, los tres se encontraban en ese momento.
Tras recalcar la molestia que le provocaba su presencia, Jeremy introdujo violentamente el trapo en la boca de Rick. Contuvo una arcada, la tela apestaba y estaba impregnada con una esencia grasienta que le saturaba los sentidos y le empastaba la boca.

Livila se negó a cooperar, casi indignada y suplicó que el chico, Jeremy, tomase las riendas de la situación. Se hubiera reído pero tenía la boca ocupada por esa maldita tela. ¿Acaso ese flacucho iba a hacer algo más que mirarlo con recelo?
Jeremy reaccionó con rapidez, impulsado por una fuerza invisible, y tomó los hierros calientes que le abrazaron la piel.
– Espero que te duela mucho. - le provocó, con un gesto hiriente, dispuesto a demostrarle quién era el que mandaba allí.
Rick no estaba en su territorio y el muchacho se lo había hecho notar. Quedaba claro, entendía, que cualquiera que quisiera llegar a Livila realmente debía pasar por sobre su cadáver. Y, aunque desconocía la historia, percibía que algo muy fuerte lo unía con esa chica.

Sin más, el muchacho hundió los hierros calientes, con una fuerza casi sobrenatural, en el cuerpo del hombre lobo. Rick mordió fuertemente el trapo intentando ahogar sus gritos de dolor, mientras luchaba por mantenerse firme y no destrozar la silla y las sogas que, en vano, trataban de contenerlo. Apretó lo más fuerte que pudo sus brazos, el uno contra el otro, luchando contra el instinto que lo obligaba a soltarse de las ataduras. El hierro caliente le abrazaba la carne, inundando la cocina de olor a quemado, y parecía llevar la plata hasta su punto de ebullición. No pudo contener un espasmo y la soga que le contenía la pierna derecha se desgarró. El muchacho no retrocedió, sujetando con fuerza los hierros como si fuera posible hundirlos más hondo dentro de su cuerpo. Un líquido caliente comenzó a derramarse por sus heridas: una sangre espesa como alquitrán que olía asqueroso seguida de delgados hilos plateados que comenzaban a abandonar sus tejidos vitales.

Un rugido ahogado por el trapo sacudió su cuerpo. Sus ojos se rasgaron ligeramente tomando una coloración ámbar. Cortó de un tirón las sogas que le contenían ambos brazos mientras la plata seguía brotando de sus heridas. Cada gota que salía parecía darle más ánimo, más fuerza, más ferocidad. Se deshizo del trapo con un ademán y clavó su mirada en Jeremy. Algo le dio de lleno en la cara y lo aturdió. El calor de los hierros se fue apagando lentamente. Luego todo se puso negro y se desmayó.
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Re: 002 Savin´me -Privado-

Mensaje  Livila West el Jue Feb 12, 2015 12:24 am

Jeremy pareció enfurecer de golpe. Lo que fuera que hubiese dicho Rick, realmente lo había sacado de sus casillas y eso era mucho decir. No era un chico sumiso pero tampoco era precisamente de confrontar a los demás cuando algo le molestaba. Si reaccionaba así, el maldito... perro si que había dado en el clavo con uno de sus comentarios.
Al principio, Jeremy se mostró escéptico. Era una escena que se repetía cada vez que le daba información nueva. Las reacciones de Jeremy eran un bucle en repetición cuando se trataba de cosas sobrenaturales; no porque no me creyese sino porque, en su interior, deseaba que no fuese cierto lo que le estaba diciendo. En eso nos parecíamos bastante, siempre había sido una negadora compulsiva. Quizá por miedo. Aún después de tantos años, en el fondo deseaba que muchas cosas no fuesen reales y despertarme de un segundo a otro dándome cuenta que los últimos años de mi vida sólo habían sido una horrible pesadilla. Pero eso no pasaría, jamás.

A pesar de que seguíamos sus órdenes, poner un trapo en la boca del lobo fue una de las mejores ideas que Jeremy pudo haber tenido. Así callaría sus estúpidos comentarios que a nadie, más que a él, le interesaban y evitábamos que sus potenciales gritos hicieran acudir a la policía y nos dejasen sin clientes. Además de un hombre lobo, era un maldito loco. Lo había visto durante cinco minutos en toda mi vida y el tipo me pedía que lo atravesase de punta a punta con un hierro. ¿Brochetas de hombre lobo? Gracias, paso.
Estaba enloqueciendo y Jeremy, por lo visto, también un poco. Tomó la posta del psicótico pedido en cuanto flaqueé y me negué a estacar a Rick. Le provocaría la muerte e ir presa por matar a alguien era algo que no estaba dispuesta a soportar. Claramente no estaba en mi lista de cinco cosas favoritas en el mundo sobrenatural. "Mil horas de servicio comunitario por apuñalar a un idiota."

El tipo enloqueció, y no era para menos, había sido atravesado por hierros abrasadores. Jeremy actuaba con una saña casi asesina, nunca había visto esa mirada en sus ojos. Lo hacía ver fuerte pero... no me gustaba. No quería mirarlo pero me daba intriga. Observé como la plata chorreaba lentamente por uno de los costados de Rick. ¿Eso era lo que hacíamos? Lo estábamos ayudando. De alguna forma, así era como los hombres lobo "desinfectaban" sus heridas... o algo así. Rick forcejeó para soltarse. ¿Cómo diablos íbamos a detener a un tipo con fuerza sobrenatural que además estaba siendo usado de blanco para tiro con dardos? Madre mía.
Rugió, haciendo temblar la silla.
- Wow, relájate Mufasa. - le dije, atajándome con las manos.

Estaba enloqueciendo. Mucho. Su respiración se tornó agitada y también la mía. Aunque estaba segura de que su respiración no tenía nada que ver con el miedo que yo sentía dentro de mi cuerpo. Parecía estar más animado, más... ¿vivaracho? Sí, nos iba a matar a los dos. ¿En qué problema nos habíamos metido? Así sería, el tipo buscaba ayuda, la conseguía y ¡bam! éramos su desayuno. Huiría, así sin más, nadie nos extrañaría... Bueno, tal vez a Jeremy sí... ¡CALLATE, LIVILA! Me llamé a la calma lentamente sin quitar la vista del sujeto. Jeremy seguía ahí parado, lo tenía al alcance de la mano a un... bocado. Yo había retrocedido un poco.

Casi se había zafado por completo, cuando volvió a rugir furioso y puso su vista sobre Jeremy. ¿Acaso iba a atacarlo? Antes de siquiera tener la posibilidad de razonar lo que estaba haciendo, me apresuré con torpeza a sujetar lo primero que tenía a mano: una sartén... y se la partí en la cabeza.
El tipo dejó caer su cabeza de lado.

- Ay, no. ¡Lo maté! -
Como si fuese posible matar a un hombre lobo de un sartenazo. Nos hubiésemos ahorrado cientos de años de investigaciones de cazadores y cuentos sobre las balas de plata y el acónito. Livila, estúpida.
Me acerqué temerosa y lo observé de cerca. Estiré la punta de un dedo para tocar uno de los hierros y comprobar que realmente Jeremy había hecho lo que yo creía, se habían enfriado. Las heridas parecían estar curándose.
- Quizá la plata es como un tóxico y al quitarlo, el cuerpo arregla lo dañado. - dije, casi como una reflexión en voz alta.
Luego, volví a la tierra, a la situación en la que estábamos. Estábamos en la cocina de una cafetería, con un tipo noqueado atado a una silla convertido en una brocheta humana.
- ¿Qué vamos a hacer ahora? - le pregunté a Jeremy, casi rogando por una solución. - Lo siento tanto, Jeremy. -
De verdad que lo sentía. ¿Por qué siempre todo terminaba siendo un show de lo sobrenatural rodeándome?
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Re: 002 Savin´me -Privado-

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